Un intenso temporal afectó a Paraná y al Área Metropolitana entre la noche del sábado y la madrugada del domingo, dejando como saldo árboles caídos, postes dañados, cartelería desprendida y calles anegadas. Las ráfagas de viento, combinadas con abundante lluvia —30 milímetros acumulados hasta las 5 de la mañana, según Defensa Civil, provocaron diversas intervenciones de los servicios de emergencia.
Una tormenta que se intensificó durante la madrugada
El fenómeno meteorológico comenzó en las últimas horas del sábado y se intensificó cerca de la 1:30 del domingo, cuando se registró una fuerte caída de agua acompañada por un notable incremento en la velocidad del viento y una marcada actividad eléctrica.
Uno de los episodios más complejos ocurrió en la esquina de Churruarín y Padre Grella, donde un automóvil quedó varado debido a la acumulación de agua que impedía la circulación normal.

Árboles, postes y carteles caídos en distintos barrios
Las ráfagas provocaron la caída de árboles y ramas de gran tamaño en numerosos sectores de la ciudad. En calle Illia, a metros de Gualeguaychú, una enorme rama cedió y terminó sobre el techo de un vehículo estacionado.
En la zona de calle 1613, frente a la Base Aérea, un poste de electricidad y telefonía colapsó y quedó apoyado sobre la puerta y una ventana de una vivienda, generando preocupación por posibles cortocircuitos y daños estructurales.
En calle Larramendi, un árbol de grandes dimensiones bloqueó por completo el tránsito en sentido a Bajada Grande, obligando a implementar desvíos temporarios. También se registraron intervenciones en el microcentro por ramas caídas y cartelería derribada, especialmente en el sector de Larramendi y Gualeguaychú. Situación similar se dio en calle Colón, entre Santa Cruz y avenida Ramírez, donde una gran rama se desplomó sobre la calzada.

Anegamientos y asistencia en instituciones
Las zonas bajas de Paraná sufrieron anegamientos puntuales producto de las lluvias intensas. En un geriátrico ubicado sobre avenida Ramírez, frente a la Facultad, se detectó una pequeña inundación que llevó a los propietarios a evaluar la evacuación preventiva.
Personal municipal determinó que el problema se debía a un caño obstruido que impedía el normal drenaje del agua. Tras los trabajos de limpieza y desagote, la situación fue controlada sin necesidad de trasladar a los residentes.
Trabajo ininterrumpido de los servicios de emergencia
Cuadrillas municipales, bomberos y personal de empresas de servicios iniciaron tareas desde la madrugada para despejar calles, retirar ramas de gran porte y asegurar sectores donde postes inclinados o estructuras inestables representaban un riesgo para la población.
Las autoridades recomendaron circular con extrema precaución durante la mañana del domingo, debido a la presencia de restos vegetales, acumulación de agua y posible inestabilidad de árboles o estructuras. Además, insistieron en evitar transitar debajo de carteles o ramas hasta que las condiciones climáticas mejoraran por completo.



