Chile eligió este domingo a los candidatos que competirán en la segunda vuelta presidencial. Con el 98,91% de las mesas escrutadas, la oficialista Jeannette Jara y el dirigente de derecha José Antonio Kast serán quienes disputen la presidencia el 14 de diciembre, en una elección que se desarrolló con normalidad y que marcará el final del mandato de Gabriel Boric, quien dejará el cargo el 11 de marzo.

Resultados de la primera vuelta
Jara, exministra de Trabajo y respaldada por la coalición de gobierno, obtuvo el 26,84% de los votos, mientras que Kast, líder del Partido Republicano, alcanzó el 23,94%.
Los números muestran una contienda más ajustada de lo que anticipaban los sondeos previos, que proyectaban a Jara por encima del 30%. Tras conocerse los resultados, Kast afirmó desde su comando: “Vamos a reconstruir nuestra patria”, mientras que Jara llamó a enfrentar el balotaje sin temor: “No dejen que el miedo congele sus corazones”, pidió, al tiempo que instó a “cuidar la democracia” para no ponerla en riesgo.
Más atrás quedaron:
- Franco Parisi (Partido de la Gente – centroderecha): 19,68%
- Johannes Kaiser (Partido Nacional Libertario): 13,93%
- Evelyn Matthei (Chile Vamos – centroderecha): 12,49%
- Harold Mayne-Nicholls (independiente, exjefe del fútbol chileno): 1,26%
- Marco Enríquez-Ominami (izquierda): 1,20%
- Eduardo Artés (Acción Proletaria – Partido Comunista disidente): 0,66%
Reacciones y reconocimientos
El presidente Boric felicitó a ambos candidatos y destacó la solidez del sistema electoral chileno. “Confío en que el diálogo y el respeto primen ante las diferencias. Chile tiene una democracia sana y robusta, que debemos cuidar todos los días”, expresó. También pidió a la ciudadanía volver a las urnas con un “voto informado” y solicitó a los candidatos un debate electoral “con altura”.
Entre los derrotados, Kaiser reconoció el triunfo de Kast y anunció que lo apoyará en la segunda vuelta: “Somos un partido de palabra y vamos a respaldarlo”.
Matthei, por su parte, felicitó a Kast e hizo un llamado a la unidad, aunque evitó pronunciar un apoyo explícito durante su breve comparecencia.
Un padrón histórico y voto obligatorio
Más de 15,7 millones de electores estuvieron habilitados para elegir presidente, renovar la totalidad de los 155 escaños de la Cámara de Diputados, 23 de los 50 senadores y a los consejeros regionales.
Por primera vez, el voto fue obligatorio, lo que incrementó significativamente la participación.
Para ganar en primera vuelta era necesario superar el 50% de los votos, algo que no ocurrió, manteniendo la tradición chilena de alternancia: desde 2006, ningún presidente logró que un sucesor de su propio sector político continuara en el poder.
Seguridad, migración y cambios sociales: los ejes del debate
La elección estuvo profundamente marcada por la preocupación social frente a la inseguridad y el aumento de delitos asociados al crimen organizado, un fenómeno relativamente nuevo en Chile.
- Los homicidios aumentaron 140% en la última década, pasando de 2,5 a 6 por cada 100.000 habitantes.
- En 2023 se registraron 868 secuestros, un 76% más que en 2021.
Aunque las cifras siguen por debajo del promedio regional, el incremento abrupto alimentó el temor ciudadano, especialmente en zonas urbanas.
La inseguridad, sumada al impacto de la migración irregular, impulsó a la extrema derecha, que propone deportaciones masivas, reforzar fronteras y endurecer penas contra delitos violentos. Kast insistió en que la mayoría de los chilenos “tiene miedo” y que su propuesta responde a “la urgencia de recuperar la tranquilidad”.
La campaña obligó incluso a la candidata oficialista a modificar su agenda: Jara, enfocada históricamente en temas laborales y sociales, aseguró no tener “ningún complejo en materia de seguridad”, aunque remarcó que garantizará también “la seguridad de llegar a fin de mes”.
Un balotaje decisivo para el rumbo del país
El enfrentamiento entre Jara y Kast representa dos modelos de país en tensión:
- por un lado, una continuidad del oficialismo con una fuerte impronta social,
- y por el otro, una derecha dura que propone un giro en orden, migración y seguridad.
Con el voto obligatorio y una participación elevada esperada para el 14 de diciembre, Chile se prepara para una elección que definirá su orientación política para los próximos cuatro años.



