La Empresa de Energía de Entre Ríos (Enersa) continúa avanzando en su plan provincial de ordenamiento y regularización del servicio eléctrico, un programa que ya muestra mejoras visibles en distintos barrios y una recepción ampliamente positiva por parte de los vecinos.
El presidente de la compañía, Uriel Brupbacher, explicó que buena parte de las conexiones informales detectadas no respondían a prácticas deliberadas, sino a obstáculos administrativos arrastrados por años: familias sin documentación completa, loteos con habilitaciones provisorias, trámites de herencias sin resolver o situaciones de tenencia precaria que impedían acceder al servicio de manera legal.
“Nos encontramos con conexiones irregulares que tenían su origen en la falta de papeles o en barrios que nunca habían terminado de cumplimentar su aprobación definitiva. Sin la escritura, muchas familias no podían obtener el certificado del electricista matriculado y, por lo tanto, tampoco podían solicitar el servicio formal”, señaló Brupbacher. En varios sectores de la provincia, este trabajo permitió regularizar la totalidad de las viviendas.

Un programa con acompañamiento social
La estrategia de Enersa incluye la intervención de equipos de trabajadores sociales en los barrios más vulnerables. Su función es elaborar informes, acompañar a los vecinos y facilitar los trámites necesarios para acceder al servicio legal.
“En la mayoría de los casos, la gente sí quería tener su conexión en regla, pero no tenía cómo completar la documentación. Nuestro objetivo es ordenar esas situaciones y asegurar que cada hogar esté correctamente conectado”, afirmó el titular de la empresa.
Impacto económico y expansión operativa
El plan ya genera resultados medibles. En barrios como Chacras, Paraná XX y El Morro, la regularización permitió recuperar en promedio 30 millones de pesos mensuales, recursos que antes se perdían y terminaban trasladándose a los usuarios que pagan en tiempo y forma.
Brupbacher anticipó además que Enersa se prepara para multiplicar por cuatro su capacidad operativa, con la meta de avanzar de manera más acelerada hacia un sistema eléctrico más equitativo y sostenible.
El caso de Paraná XX es uno de los ejemplos más significativos: 120 familias lograron acceder a una conexión formal después de más de dos décadas de irregularidad. “Es un logro importante y vamos a continuar trabajando con la misma dedicación”, señaló el presidente.
Accionar judicial en casos excepcionales
En paralelo con el acompañamiento social y administrativo, Enersa tomó medidas más firmes ante situaciones reiteradas de reconexiones ilegales. La empresa radicó una denuncia penal contra un usuario que, pese a haber sido intimado en varias oportunidades y luego de sucesivos retiros de la conexión, volvió a engancharse. La causa quedó en manos de la Fiscalía de Investigaciones a cargo de la Dra. Vílchez.
“La persona fue advertida sobre las consecuencias penales y aun así reincidió. Un solo usuario puede provocar un perjuicio millonario para sus vecinos y para la Distribuidora. Estas prácticas ya no son tolerables”, advirtió Brupbacher.



