La tensión en el sector yerbatero volvió a escalar en Misiones tras el decreto del Gobierno nacional que quitó al Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) la facultad de fijar precios. La medida, impulsada por la administración de Javier Milei, encendió alarmas entre pequeños y medianos productores, quienes advierten un escenario de quebranto generalizado y un avance acelerado del proceso de concentración económica.

En reacción directa al nuevo esquema desregulado, más de un centenar de productores del centro de la provincia resolvieron suspender el inicio de la zafra de verano, prevista para diciembre. La decisión se tomó en una asamblea realizada en Campo Grande, donde los yerbateros expresaron que las actuales condiciones económicas vuelven “imposible” sostener la producción.
“Estamos trabajando a pérdida”: números que no cierran
Los productores denunciaron que el precio que hoy reciben por la hoja verde ronda los $285 por kilo, mientras que los costos reales de producción superan los $425 por kilo. A eso se suma un esquema de pagos diferidos que puede extenderse entre 60, 90 y hasta 120 días, generando un ahogo financiero que impacta con especial fuerza en quienes dependen de su chacra para subsistir.
La eliminación del precio mínimo garantizado por parte del INYM facultad que el organismo ya había perdido parcialmente tras el DNU de diciembre de 2023 profundiza aún más el descalce entre costos y valores de mercado. Los productores señalan que la baja del precio “solo se aplica en la chacra”, mientras que en góndola no se observan reducciones.
“La medida del Gobierno favorece a la industria y empuja a miles de familias al borde de la quiebra. Estamos ante un proceso de concentración sin precedentes”, advirtieron en el encuentro.
Identidad en riesgo: testimonios desde las chacras
La productora Luisa Fleitas, una de las voces más activas del sector, fue contundente en declaraciones a radios provinciales.
“La quita de funciones al INYM es un jaque mate para las familias productoras de Misiones”, afirmó.
Y agregó:
“Es fácil hablar de libre mercado sin saber cómo se trabaja día a día en la chacra. Nunca vimos tantas propiedades en venta. No queremos que grandes corporaciones nos saquen de nuestras tierras. La yerba es nuestra identidad”.
En distintas localidades del centro misionero como San Vicente, Aristóbulo del Valle, Campo Viera, Oberá, Panambí y Puerto Rico la preocupación es la misma: caída del precio real, endeudamiento creciente y pagos que no cubren ni los gastos de mantenimiento básico.
Convocatoria urgente y posibilidad de nuevas medidas
Ante este escenario, la Asociación Misionera de Productores de Yerba Mate convocó a una reunión extraordinaria para el jueves 27, también en San Vicente. Allí se evaluarán medidas más drásticas, entre ellas manifestaciones, paros extendidos de cosecha o cortes de ruta, si no aparece una instancia de diálogo con autoridades nacionales.
Desde la entidad anticiparon que “no están dadas las condiciones” para iniciar la zafriña de diciembre, y mucho menos para planificar la zafra gruesa prevista para los primeros meses del próximo año.
“El sector está paralizado. Hay pagos rechazados, deudas acumuladas y una cadena comercial que se está frenando en pueblos enteros cuyo único motor económico es la yerba mate”, alertaron.
Un conflicto que se agrava desde 2023
El malestar no es nuevo. El sector ya venía golpeado por el mega DNU de diciembre de 2023, que modificó la estructura del INYM y redujo sus funciones históricas. Ahora, el decreto firmado por Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni y el ministro de Economía Luis Caputo profundiza el retiro del Estado: dispone que el organismo ya no podrá intervenir, regular ni tomar ninguna medida que afecte precios.
Para los pequeños productores, esto significa quedar librados a la negociación directa con molinos y empresas industriales, actores con una capacidad de fijación de precios muy superior.
Un futuro incierto para la economía regional
La yerba mate es uno de los pilares económicos, culturales y sociales de Misiones. Por eso, la paralización de la zafra no solo impacta en las chacras, sino que golpea a comercios, transportistas, tareferos y pequeñas industrias vinculadas al circuito productivo.
Mientras tanto, los yerbateros aseguran que la continuidad de miles de familias está en riesgo si el Gobierno no revisa la política de desregulación total.
“No queremos subsidios ni regalos. Queremos reglas claras para producir y vivir de nuestro trabajo”, remarcaron los productores en la asamblea.



