Organizaciones sindicales, sociales, estudiantiles y políticas se movilizaron este jueves por la tarde en la ciudad de Paraná en rechazo al proyecto de reforma o “modernización laboral” que impulsa el gobierno del presidente Javier Milei. La protesta se realizó en el marco de una jornada nacional con réplicas en distintas ciudades del país y fue convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT), las dos Centrales de Trabajadores de la Argentina (CTA) y una amplia multisectorial.

La concentración comenzó alrededor de las 18 en la Plaza 1º de Mayo, desde donde las columnas marcharon hacia la Casa de Gobierno provincial. Allí se dio lectura a un documento consensuado entre todas las organizaciones convocantes, en el que se expresó un fuerte rechazo a las reformas impulsadas por el Ejecutivo nacional y se advirtió sobre el impacto que tendrían en los derechos laborales, sociales y previsionales.
Durante la movilización, la secretaria general del Sindicato de Trabajadores Docentes Universitarios de Entre Ríos (Sitradu), Sofía Cáceres Sforza, explicó que la convocatoria fue el resultado de un amplio proceso de articulación entre distintos sectores. Señaló que la multisectorial, junto a organizaciones gremiales, del feminismo y de la cultura ambiental, confluyó en un documento único que denuncia la reforma laboral impulsada por el gobierno nacional, cuya discusión fue postergada para febrero ante la falta de apoyos parlamentarios.
Asimismo, cuestionó el tratamiento del Presupuesto nacional, que obtuvo media sanción con numerosas modificaciones. En ese marco, advirtió que el Ejecutivo amenaza con vetarlo si no se aprueba su versión original, lo que, según remarcó, responde a un modelo de ajuste y desfinanciamiento de áreas sensibles como la salud, la educación y la ciencia. Cáceres Sforza sostuvo que las acciones de protesta realizadas en todo el país fueron claves para frenar artículos considerados regresivos y para postergar la discusión de la reforma laboral.
La dirigente docente afirmó que el movimiento obrero no aceptará una profundización de la precarización laboral, que incluya jornadas extensas, restricciones a la negociación colectiva, limitaciones al derecho de asamblea y cambios en el régimen de indemnizaciones. En ese sentido, planteó que la expectativa está puesta en la capacidad de presión sobre las centrales obreras para que convoquen a una huelga general y profundicen el plan de lucha. “Vamos a estar en alerta durante enero y febrero hasta que logremos frenar esta reforma”, remarcó.
Desde la CGT regional Paraná, el secretario de Prensa y representante de los trabajadores de ARCA (ex AFIP), Darío Marengo, destacó la masiva convocatoria de la movilización y valoró la participación del movimiento obrero organizado junto a distintas expresiones sociales. Señaló que el rechazo a la reforma laboral se fundamenta en que implica una clara precarización de derechos conquistados históricamente por los trabajadores y se mostró satisfecho por el acompañamiento que tuvo la marcha.
Por su parte, Laura Naput, también integrante de Sitradu, resaltó la persistencia de los trabajadores en la defensa de sus derechos y afirmó que no están dispuestos a resignar conquistas logradas tras décadas de lucha. Sostuvo que la protesta es una expresión del derecho democrático a manifestarse contra un presupuesto de ajuste y para exigir el cumplimiento de leyes vigentes, como las de financiamiento universitario y de emergencia en discapacidad.
En representación de ATE Entre Ríos, Víctor Sartore advirtió que la reforma laboral también impacta de lleno sobre los trabajadores estatales, que a nivel nacional vienen sufriendo despidos masivos y el cierre de organismos. En el plano provincial, señaló que los empleados públicos enfrentan congelamiento salarial, pagos no remunerativos y proyectos de reforma previsional, y expresó el rechazo del gremio a cualquier forma de precarización laboral en el Estado.
Durante la jornada, la secretaria general de la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA) Entre Ríos, Mariela Ponce, calificó al proyecto de “modernización laboral” como un ataque no solo a los trabajadores, sino a toda la sociedad y especialmente a los jubilados. Sostuvo que la iniciativa busca flexibilizar derechos en perjuicio del conjunto social y remarcó que la ciudadanía no votó reformas que impliquen una quita de derechos adquiridos.
Ponce llamó a defender el trabajo y los derechos laborales, y convocó a los distintos sindicatos a dialogar con los legisladores para explicar por qué determinados puntos del proyecto no deben ser aprobados. En esa línea, subrayó que la movilización busca frenar un avance que considera regresivo y reafirmó el compromiso de los gremios de sostener la lucha colectiva.

A nivel nacional, los sindicatos cuestionan que la iniciativa oficial mantenga regulaciones restrictivas sobre el derecho de huelga, priorice los convenios por empresa por sobre los colectivos, limite la ultraactividad de los convenios de trabajo y avance sobre derechos individuales, como el costo de las indemnizaciones, la extensión de la jornada laboral mediante el banco de horas y la derogación de estatutos sectoriales.
La diputada nacional Blanca Osuna también participó de la movilización y destacó la importancia de la manifestación en Paraná. Señaló que las protestas expresan el rechazo a un intento de retroceso en materia de derechos laborales y consideró que la presión social fue determinante para que el proyecto no lograra dictamen en el Senado. Además, remarcó que la expresión popular constituye una advertencia al gobierno nacional, al señalar que las políticas de ajuste afectan principalmente a los trabajadores, los sectores más vulnerables y quienes dependen de políticas públicas esenciales.

La jornada concluyó con la lectura de un documento consensuado frente a la Casa de Gobierno, en el que las organizaciones ratificaron el estado de alerta y la continuidad de las acciones de protesta para frenar la reforma laboral y defender los derechos conquistados.



