Con ingresos ya asegurados y nuevas licitaciones en marcha, el Gobierno nacional avanza en una segunda etapa de privatizaciones que se intensificará entre fines de 2025 y el inicio de 2026. El objetivo es claro y doble: reducir el peso del Estado en sectores estratégicos y reforzar las reservas del Banco Central con dólares genuinos.

En los despachos oficiales remarcan que el proceso no se detendrá y que constituye una de las principales herramientas para sostener el programa económico en la segunda mitad de la gestión. La señal más concreta llegó en las últimas semanas, cuando el Ejecutivo se aseguró US$700 millones por la reprivatización de cuatro represas hidroeléctricas del Comahue, tras el desempate entre oferentes por Cerros Colorados. Ese ingreso permitirá programar pagos clave a comienzos de 2026.
Desde el Ministerio de Economía sostienen que cada dólar cuenta: ya sea a través de endeudamiento externo, financiamiento internacional, exportaciones o venta de activos públicos, la estrategia apunta a fortalecer el frente cambiario y dar previsibilidad al mercado.
Un giro en el ritmo privatizador
Luego de algunas demoras iniciales, el Gobierno aceleró el ritmo desde noviembre. Primero avanzó con la Ruta del Mercosur, bajo un esquema de concesión, y luego se concretaron las ofertas y la adjudicación de las represas del sur, lo que marcó un punto de inflexión en el plan oficial.
Ahora, el foco está puesto en una agenda cargada de licitaciones, ventas y concesiones, que combina activos energéticos, infraestructura vial, transporte ferroviario y servicios públicos.
Energía: Transener y el camino hacia Enarsa
Uno de los movimientos más relevantes es la apertura del concurso para la venta de las acciones que controlan Transener, la principal transportadora de energía eléctrica del país. Se trata de un paso clave en la hoja de ruta que apunta, a mediano plazo, a la privatización de Enarsa.
La apertura de sobres está prevista para el 23 de marzo, y en el Gobierno confían en que el activo despierte interés por su rol estratégico y su potencial de rentabilidad en un contexto de normalización del mercado energético.
Rutas y concesiones viales: fechas definidas
La agenda vial también avanza con plazos concretos. En el Tramo 2 del plan de concesiones —que incluye las autopistas Ricchieri y Ezeiza-Cañuelas, además de tramos de las rutas 3 y 5— se concesionarán cerca de 1.800 kilómetros actualmente operados por Corredores Viales.
La apertura de ofertas será el 6 de febrero, en un proceso que busca trasladar al sector privado la operación y el mantenimiento, reduciendo el gasto estatal y mejorando la infraestructura.
Hidrovía: una licitación estratégica para el comercio exterior
Otro eje central es la reprivatización de la Vía Navegable Troncal, conocida como la Hidrovía, por donde sale la mayor parte de las exportaciones agroindustriales del país.
Los pliegos ya fueron publicados, el período de consultas está en marcha y la apertura de sobres está prevista para el 27 de febrero. El objetivo oficial es que el proceso esté cerrado antes del inicio de la temporada alta de exportaciones, un punto clave para asegurar competitividad y flujo de divisas.
Aeropuertos y agua: Intercargo y AySA en carpeta
En el sector aeroportuario, el Gobierno avanza con la venta del 100% del paquete accionario de Intercargo, la empresa que presta servicios de rampa en los aeropuertos del país.
En tanto, AySA aparece en una etapa posterior del plan. La intención es vender el 90% de las acciones, con un proceso que no se extendería más allá de marzo de 2026. Para hacerla atractiva a los inversores, el Ejecutivo proyecta una reducción gradual de subsidios, un punto sensible desde el plano social y político.
Trenes: cargas primero, pasajeros después
El frente ferroviario también tendrá movimientos importantes. En el caso de Belgrano Cargas, se espera la publicación de los pliegos en las primeras semanas del año próximo, con un esquema dividido en tres etapas:
- Remate del material rodante.
- Concesión de vías e inmuebles.
- Concesión de talleres.
Según fuentes del sector, existe interés de grandes exportadores de granos, empresas mineras y un operador mexicano que habló de posibles inversiones por hasta US$3.000 millones.
En paralelo, el Gobierno puso en marcha obras de mejora en los trenes de pasajeros, con el objetivo de revalorizar los activos y dejarlos en condiciones de ser concesionados en una etapa posterior, aunque por ahora sin fecha definida.
El trasfondo: dólares, déficit y señales al mercado
Desde el Ejecutivo destacan que los ingresos derivados de estas operaciones ayudan a ordenar el frente fiscal y cambiario, al tiempo que envían una señal clara al mercado sobre la continuidad del rumbo económico.
La prioridad, insisten, es cumplir los pasos legales, garantizar procesos competitivos y maximizar el valor de los activos, en un contexto en el que el fortalecimiento de reservas y la reducción del déficit siguen siendo ejes centrales de la política económica.



