Trump vincula la política hacia Cuba con los cambios en Venezuela
A una semana de la operación militar estadounidense que culminó con la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó un duro mensaje dirigido al gobierno de Cuba, advirtiendo que su país no proporcionará más recursos energéticos ni financieros a la isla si no se alcanzan acuerdos con Washington. El mandatario difundió sus declaraciones a través de su red social Truth Social, en un contexto de elevada tensión diplomática y geopolítica en la región.

“Cero petróleo y dinero” para Cuba
Trump subrayó que Cuba sobrevivió durante décadas gracias al apoyo económico y energético de Venezuela, especialmente en forma de petróleo barato, y que ese flujo se ha visto interrumpido tras la captura de Maduro por fuerzas estadounidenses. Este escenario, según el mandatario, coloca a La Habana en una situación económica extremadamente vulnerable, al punto de afirmar que no habrá “más petróleo ni dinero” hacia la isla si no se llega a un acuerdo con Washington.
El presidente estadounidense también hizo referencia a lo que consideró una relación de “seguridad” entre Cuba y los gobiernos venezolanos de las últimas décadas, argumentando que la retirada de ese apoyo marca el fin de una era de respaldo político y económico para La Habana.
Relación con la caída del apoyo de Venezuela
La advertencia se produce en medio de una transformación acelerada de la región tras la captura de Maduro en Venezuela, un acontecimiento que ha reconfigurado la dinámica de poder entre Washington y los gobiernos de izquierda del Caribe y América Latina. Cuba había dependido históricamente del petróleo venezolano como pilar de su economía, y el colapso de ese suministro representa un desafío profundo para la isla.
Analistas han destacado que, sin el respaldo energético y financiero de Venezuela, la economía cubana enfrenta una presión inédita, lo que a su vez refuerza las exigencias de Trump de que La Habana cambie su postura antes de que sea “demasiado tarde” para alcanzar acuerdos con Estados Unidos.
Cuba responde a la presión estadounidense
La reacción desde La Habana no se hizo esperar. El Gobierno cubano aseguró que no cederá ante lo que consideró amenazas y presión externa, afirmando que defenderá su soberanía y seguirá construyendo su futuro sin someterse a chantajes. Las autoridades cubanas también han calificado de inaceptable cualquier intento de condicionar la política interna del país desde el exterior.
Contexto regional más amplio
Este cruce de mensajes entre Washington y La Habana se da en un momento de elevada tensión regional, donde las acciones de Estados Unidos en Venezuela, incluidas decisiones sobre el control y uso de los recursos petroleros venezolanos tras la captura de Maduro, han generado reacciones diplomáticas diversas en América Latina y entre aliados globales.
Trump y otros funcionarios estadounidenses han vinculado explícitamente sus políticas petroleras y económicas en la región con objetivos estratégicos más amplios, incluyendo la necesidad de limitar la influencia de gobiernos considerados autoritarios o aliados de fuerzas contrarias a los intereses de Washington.
Qué significa para Cuba y la región
La advertencia de Trump sitúa a Cuba en un escenario complejo tanto económica como políticamente. La dependencia de recursos externos, especialmente de petróleo venezolano, y la posibilidad de cambios bruscos en los flujos de energía y financiamiento condicionan el futuro inmediato de la isla. Al mismo tiempo, el intercambio de declaraciones subraya un giro hacia una política exterior estadounidense más firme en América Latina, con implicaciones para otros países de la región que observan de cerca el curso de los acontecimientos.



