Desde este jueves, los teléfonos celulares importados dejan de pagar aranceles aduaneros en la Argentina, una medida impulsada por el Gobierno nacional que apunta a incrementar la competencia y reducir los precios al consumidor, con una baja estimada de hasta el 30%. No obstante, el impacto no sería inmediato y genera una fuerte preocupación en el sector electrónico de Tierra del Fuego, donde advierten por posibles consecuencias sobre el empleo y la producción local.

La decisión forma parte de una estrategia oficial orientada a la reducción de impuestos y a la apertura comercial. Según el Ministerio de Economía, la eliminación del arancel busca ampliar la oferta de dispositivos, fomentar la competencia entre marcas y facilitar el acceso a la tecnología, en un contexto de precios históricamente elevados en el mercado interno.
El ministro de Economía, Luis Caputo, calificó la medida como “un nuevo paso en la eliminación de impuestos distorsivos que permitirá mayor oferta y precios más competitivos”. En la misma línea, desde la Jefatura de Gabinete señalaron que el objetivo central es aliviar el costo de bienes tecnológicos de uso masivo.
De una reducción gradual a arancel cero
La eliminación total del arancel es la etapa final de un proceso iniciado con el decreto 333/25, publicado en mayo de 2025, cuando el gravamen aplicado a los celulares importados se redujo del 16% al 8%. Con la entrada en vigencia de esta nueva fase, el arancel pasa directamente a 0%.
Ese mismo decreto también dispuso la eliminación de las alícuotas para celulares, televisores y aires acondicionados fabricados en Tierra del Fuego, que pasaron del 9% al 0%, y una reducción de los impuestos internos para televisores y consolas de videojuegos importadas, del 19% al 9,5%.
Entre los fundamentos oficiales, el Gobierno sostuvo que la medida “mejorará las condiciones de oferta de los bienes alcanzados, reducirá los precios de mercado y facilitará el acceso de los consumidores a productos tecnológicos, promoviendo la inclusión digital y el desarrollo tecnológico”.
¿Cuándo se notará la baja de precios?
Desde el sector comercial advierten que la reducción de precios no será automática. La baja dependerá del recambio de stock, del comportamiento del tipo de cambio, de los costos logísticos y de la competencia entre importadores y cadenas de venta. En ese sentido, especialistas señalan que el impacto podría comenzar a reflejarse de manera gradual en las próximas semanas o meses.
Aun así, la expectativa es que, una vez absorbida la quita del arancel, los valores finales de los dispositivos se acerquen más a los precios internacionales, reduciendo una brecha que durante años caracterizó al mercado argentino.

Fuerte preocupación sindical en Tierra del Fuego
La medida encendió alarmas en la industria electrónica de Tierra del Fuego, donde los sindicatos advierten que la eliminación de aranceles a productos importados pone en riesgo la continuidad del régimen industrial y miles de puestos de trabajo.
Desde la seccional de Río Grande de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) expresaron su rechazo a la decisión. “Estamos absolutamente preocupados y entendemos que desde Nación hay una política que va en contra de la producción nacional. Bajar a cero los aranceles complica aún más la situación de la industria”, afirmó el secretario adjunto del gremio, Marcos Linares.
El dirigente recordó que durante 2025 el sindicato llevó adelante un paro por tiempo indeterminado que paralizó la producción electrónica en las plantas de la ciudad, en reclamo de medidas de protección para el sector.
Desde la organización sindical sostienen que la quita de aranceles “afecta gravemente a la industria, los puestos de trabajo y el derecho soberano a continuar habitando la provincia”. Linares subrayó que el régimen industrial fueguino representa cerca del 78% de la economía provincial y que la industria electrónica genera aproximadamente 8.500 puestos de trabajo directos.
Un régimen histórico en debate
El esquema productivo de Tierra del Fuego fue creado en 1972 y, según lo establece la ley vigente, exime del pago de impuestos nacionales a las actividades que se desarrollan en la provincia. Este régimen fue clave para fomentar la radicación de industrias, el crecimiento poblacional y el desarrollo económico en una región estratégica del país.
La eliminación de aranceles a productos importados reabre el debate sobre el futuro de este modelo productivo, en un contexto en el que el Gobierno prioriza la baja de precios y la apertura comercial, mientras que trabajadores y empresarios locales reclaman políticas que garanticen la continuidad de la producción nacional.



