Con la publicación de la Resolución 13/2026 en el Boletín Oficial, el Gobierno nacional puso en marcha el nuevo Sistema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), que redefine la forma en que se asignan las ayudas estatales para el consumo de energía en todo el país. El nuevo régimen alcanza a los servicios de electricidad, gas natural por redes, gas propano y gas licuado de petróleo (GLP) envasado, y apunta a una asignación más precisa de los subsidios según la situación socioeconómica de cada hogar.

Para llevar adelante este esquema, se creó el Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (ReSEF), que tomará como base la información ya existente en el Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE). A partir de ahora, los usuarios tendrán la posibilidad de actualizar o corregir sus datos personales y la composición del grupo familiar, ya sea mediante formularios digitales o de manera presencial en las oficinas de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES).
La normativa establece que la Subsecretaría de Transición y Planeamiento Energético será la encargada de la gestión operativa del padrón de beneficiarios, así como de los mecanismos de inscripción, revisión y control del sistema. El objetivo central es mejorar la eficiencia del gasto público y asegurar que los subsidios lleguen a quienes realmente los necesitan.
Nuevos topes de consumo subsidiado
En el caso de la energía eléctrica, el nuevo esquema fija bloques de consumo base subsidiado. De manera general, el límite será de 300 kilovatios hora (kWh) durante los meses de mayor demanda verano (diciembre, enero y febrero) e invierno (mayo a agosto) y de 150 kWh para el resto del año.
No obstante, la resolución contempla criterios diferenciales para zonas cálidas y muy cálidas, donde los topes subsidiados se amplían durante los meses de verano. En esas regiones, los límites podrán alcanzar hasta 370 kWh y 550 kWh, respectivamente, en función de las condiciones climáticas y las mayores necesidades de consumo eléctrico.
En cuanto al gas natural, se mantienen los bloques de consumo definidos en normativas anteriores, incluyendo a los usuarios de gas propano indiluido por redes. Además, la Secretaría de Energía estableció un plazo de seis meses para completar la migración de los beneficiarios del Programa Hogar, destinado a la provisión de garrafas, hacia el nuevo sistema de subsidios focalizados.
Impacto en las facturas y cambios en el sistema anterior
El efecto concreto del nuevo esquema se verá reflejado en las facturas una vez que se publiquen los nuevos precios mayoristas de la energía, que servirán como base para el cálculo de los montos finales a pagar por los usuarios.
La implementación del SEF también implica el fin de la Tarifa Social Federal de Gas, que regía hasta ahora, marcando un cambio estructural en la política de subsidios energéticos. Desde el Gobierno sostienen que el nuevo sistema permitirá una distribución más equitativa de los recursos y una mayor transparencia en la asignación de los beneficios.
Con este nuevo marco, se busca avanzar hacia un esquema de subsidios más sostenible, que combine el acompañamiento a los sectores vulnerables con un uso más racional de la energía y una reducción de las distorsiones en el sistema tarifario.



