El Gobierno nacional confirmó que la Argentina tendrá una participación directa en la misión Artemis II de la NASA, uno de los proyectos espaciales más relevantes del siglo XXI. La presencia argentina se concretará a través del microsatélite Atenea, un desarrollo tecnológico íntegramente nacional que será desplegado durante la primera fase del vuelo tripulado alrededor de la Luna.

El anuncio fue realizado mediante un comunicado oficial de la Oficina del Presidente, en el que se destacó que Atenea formará parte de la misión como carga secundaria y será liberado en las etapas iniciales del viaje. Se trata de un hito para el sector científico-tecnológico argentino, que vuelve a integrarse a una misión espacial de alcance histórico junto a la principal agencia aeroespacial del mundo.
Un desarrollo argentino con estándares internacionales
El microsatélite Atenea fue desarrollado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) en colaboración con VENG S.A., el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR), la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y diversas universidades públicas, entre ellas la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) y la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (FIUBA).
Desde el Gobierno señalaron que la inclusión de Atenea en Artemis II responde a la capacidad técnica y operativa del país para cumplir con los estándares de calidad, confiabilidad y seguridad más exigentes del sector aeroespacial internacional.
Las funciones estratégicas del microsatélite Atenea
Atenea tendrá un rol clave dentro de la misión. Entre sus principales objetivos se encuentran:
- La medición de radiación en órbitas profundas, fuera del entorno habitual de los satélites en órbita baja.
- La evaluación del comportamiento de componentes electrónicos y estructurales en condiciones extremas del espacio profundo.
- La captación de señales GPS en trayectorias alejadas de la órbita terrestre.
- La validación de enlaces de comunicación de largo alcance.
Los datos recolectados serán compartidos con la NASA y servirán para validar tecnologías críticas que serán utilizadas en futuras misiones del programa Artemis, orientadas al regreso sostenido del ser humano a la superficie lunar y, a largo plazo, a la exploración de Marte.
Artemis II: el regreso humano a la órbita lunar
La misión Artemis II marcará el primer vuelo tripulado alrededor de la Luna en más de 50 años, desde la histórica misión Apolo 17 en 1972. El lanzamiento está previsto, en principio, para el 6 de febrero de 2026, desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, aunque la fecha podría modificarse según la planificación final.
La tripulación estará integrada por los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, de la NASA, y Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense (CSA). En esta misión no está previsto un alunizaje: la nave Orion realizará un recorrido de aproximadamente diez días, orbitando la Luna y pasando por su cara oculta.
Durante el trayecto, los astronautas alcanzarán una distancia récord de 72.000 kilómetros de la Tierra, el punto más lejano al que haya llegado un ser humano. Allí se pondrán a prueba sistemas de soporte vital, navegación, comunicaciones y control, fundamentales para las próximas etapas del programa Artemis.

Reconocimiento oficial y valor simbólico
Desde el Ejecutivo destacaron que la participación argentina en Artemis II posiciona al país dentro de un reducido grupo de naciones con capacidad para aportar tecnología propia en misiones de exploración espacial profunda.
El secretario de Innovación, Ciencia y Tecnología, Darío Genua, celebró el anuncio y subrayó su importancia histórica:
“En las próximas semanas, Argentina será parte de un hecho trascendental. Atenea, un microsatélite argentino, viajará a bordo de la misión Artemis II y llegará más lejos que cualquier satélite desarrollado por nuestro país”.
Qué es el proyecto Atenea
Atenea es un microsatélite de clase CubeSat 12U, diseñado específicamente para operar en el espacio profundo. Fue construido íntegramente en la Argentina y viajará como carga secundaria a bordo del Space Launch System (SLS), el cohete de mayor potencia jamás desarrollado por la NASA.
Luego de completar su integración en los sistemas de despliegue, la unidad se encuentra actualmente en los Estados Unidos, a la espera de su lanzamiento, cuya primera ventana está prevista para febrero de 2026.
El proyecto fue aprobado en diciembre de 2023 por la CONAE y atravesó todas las etapas de diseño, construcción y verificación técnica necesarias para integrarse a una misión internacional. La campaña final de ensayos ambientales se realizó en el Centro Espacial Teófilo Tabanera, en la provincia de Córdoba.
La participación argentina quedó formalizada en mayo de 2025, tras la firma de un acuerdo de cooperación entre la CONAE y la NASA, luego de una invitación oficial de la agencia estadounidense para incluir una carga útil nacional en la misión lunar tripulada.



