El Rally Dakar 2026 quedará grabado para siempre en la historia del automovilismo mundial y, en especial, del deporte argentino. Luciano Benavides se consagró campeón en la categoría motos tras la definición más ajustada jamás registrada, superando al estadounidense Ricky Brabec por apenas dos segundos luego de casi 49 horas de competencia y cerca de 8.000 kilómetros recorridos en Arabia Saudita.

La consagración del salteño fue digna de una película. Benavides llegó a la meta final en Yanbu con un tiempo total que le permitió revertir una desventaja que parecía irreversible. Brabec, piloto de Honda, había iniciado la última etapa con una diferencia de 3 minutos y 20 segundos, pero un error de navegación cuando abría pista, a solo siete kilómetros del final, cambió el destino de la carrera más dura del mundo.
El piloto argentino, a bordo de su KTM número 77, aprovechó esa mínima oportunidad y firmó una victoria que no tiene precedentes en la historia del Dakar en motos. Nunca antes una edición se había definido por una diferencia tan pequeña, equivalente a apenas unos metros luego de miles de kilómetros de desierto, dunas, piedras y navegación extrema.
Un final para la eternidad
Tras cruzar la línea de llegada, visiblemente emocionado, Benavides expresó palabras que reflejaron la magnitud del momento vivido:
“No puedo creer lo que acaba de pasar. Hice el máximo, confié en mí, navegué lo mejor que pude y Dios me dio esta victoria. Tenía que creerlo hasta el final. Es algo que no me voy a olvidar nunca en mi vida”.
La escena resumió años de esfuerzo, frustraciones y perseverancia. A los 30 años, Luciano logró el gran objetivo de su carrera deportiva y se metió definitivamente en la élite del Dakar, una competencia donde el talento debe convivir con la resistencia física, la fortaleza mental y la capacidad de adaptación a lo imprevisible.

La estrategia que cambió el destino
La definición también puso bajo la lupa la estrategia de Ricky Brabec, quien había resignado tiempo en varias etapas incluso en la antepenúltima con el objetivo de no tener que abrir pista al día siguiente, una desventaja habitual en el Dakar. Esa decisión, que parecía inteligente desde lo táctico, terminó siendo determinante.
Hasta el kilómetro 98 de la última especial, el estadounidense tenía la victoria prácticamente asegurada. Sin embargo, el error de navegación cuando lideraba el tramo final le costó segundos fatales, que Luciano Benavides supo capitalizar con una conducción precisa, sin cometer errores y manteniendo la calma en el momento más crítico.
Una carrera de crecimiento constante
El triunfo de Benavides fue el resultado de una actuación sólida y progresiva a lo largo de toda la competencia. El argentino ganó tres etapas, fue siempre protagonista y demostró una notable regularidad, una de las claves para triunfar en el Dakar.
Su rendimiento fue de menor a mayor, consolidándose en la lucha por el título en la segunda mitad de la carrera, cuando la exigencia física y mental suele hacer mella en muchos pilotos. Allí, Luciano mostró su mejor versión y sostuvo la presión hasta el último metro.
El legado familiar y la dinastía Benavides
La victoria tiene un valor simbólico aún mayor al emular a su hermano Kevin Benavides, campeón del Dakar en motos en 2021 y 2023, antes de retirarse de la especialidad en 2025 y dar el salto a los autos, dentro de la categoría Challenger, justamente en esta edición 2026.
Con este logro, los hermanos Benavides se consolidan como una de las familias más importantes en la historia del rally raid mundial, marcando una época para el motociclismo argentino en el escenario más exigente del planeta.
Argentina, potencia histórica en el Dakar
El triunfo de Luciano Benavides amplía una lista de campeones argentinos que dejaron huella en el Dakar. El país suma así otro capítulo glorioso a través de una generación que supo dominar distintas categorías de la competencia.
La nómina de ganadores argentinos incluye a Marcos Patronelli, tricampeón en cuatriciclos; Alejandro Patronelli, bicampeón en la misma especialidad; Kevin Benavides, doble campeón en motos; Manuel Andújar, dos veces ganador en quads; y Nicolás Cavigliasso, campeón en cuatriciclos y en la categoría Challenger.
Con su consagración en 2026, Luciano Benavides no solo logró el triunfo más importante de su carrera, sino que también escribió una de las páginas más emocionantes y memorables en la historia del Rally Dakar, demostrando que, incluso en la prueba más dura del mundo, todo puede definirse hasta el último segundo.



