Los ocho dirigentes entrerrianos que finalizaron su mandato en el Congreso Nacional en 2025 tomaron caminos diversos: algunos regresaron a la función pública, otros se reinsertaron en la actividad privada y varios mantienen un perfil bajo mientras evalúan su futuro político.

En el caso de la exsenadora Stefanía Cora, quien había asumido su banca en reemplazo de Edgardo Kueider tras el escándalo ocurrido en Paraguay, trascendió que habría sido designada en un cargo dentro de la Auditoría General de la Nación (AGN).
La AGN es el principal órgano de control externo del Estado, con autonomía funcional, y asiste al Congreso en la fiscalización del gasto público y la gestión gubernamental. Su presidencia es propuesta por la oposición y actualmente está a cargo del dirigente peronista porteño Juan Manuel Olmos.

Por su parte, Alfredo De Ángeli, quien completó en diciembre tres mandatos consecutivos como senador nacional, no comunicó oficialmente cuál será su próximo paso. Su última actividad política visible fue el intento de presidir el PRO Entre Ríos, contienda interna en la que finalmente se impuso la exdiputada Nancy Ballejos.
Meses atrás había circulado la versión de que De Ángeli podría ser designado en algún cargo del Poder Ejecutivo nacional, pero por el momento no hubo anuncios ni movimientos públicos. En su entorno señalan que se mantiene “a la expectativa” de una eventual convocatoria.
En tanto, la radical diamantina Stella Olalla concluyó su mandato como senadora nacional y, con 82 años, todo indica que se retirará de la actividad política e institucional. Sin embargo, la ex legisladora no realizó hasta ahora un anuncio formal sobre su alejamiento definitivo.
Los ex diputados nacionales
Entre quienes dejaron la Cámara baja se encuentra Atilio Benedetti, que cerró su tercer período como diputado nacional. Había asumido su última banca tras la renuncia de Rogelio Frigerio, quien dejó el Congreso para enfocarse en su carrera hacia la gobernación de Entre Ríos.
Es un hecho que Benedetti se incorporará a la gestión provincial, aunque todavía no está definido en qué área ni con qué cargo. Dueño de una de las principales empresas de la provincia, con sede en Larroque, desarrolló gran parte de su vida en la actividad privada y fue uno de los legisladores con mayor patrimonio declarado en el Congreso.
No obstante, desde su entorno indican que mantiene la intención de continuar en la vida política junto a Frigerio y cumplir un rol activo dentro del oficialismo provincial.
Una situación similar atraviesa Nancy Ballejos, quien también dejó su banca y recientemente asumió la presidencia del PRO Entre Ríos. La dirigente había llegado al Congreso tras la renuncia del radical Pedro Galimberti.
Si bien está confirmado que seguirá vinculada a la gestión provincial, aún no se informó públicamente en qué área o función se desempeñará.
Tomás Ledesma, dirigente de La Cámpora, concluyó su mandato como diputado nacional, banca a la que había accedido en 2021 por corrimiento, tras la renuncia de Enrique Cresto.
Durante su período legislativo se recibió de abogado y, según informó en sus redes sociales, se matriculó tanto en Entre Ríos como en la Ciudad de Buenos Aires, donde proyecta ejercer la profesión. De esta manera, por ahora se aleja de los cargos electivos y enfoca su actividad en el ámbito profesional.
Sobre Marcela Ántola, comerciante gualeya y referente del radicalismo que fue diputada nacional en el último período, no trascendieron datos concretos respecto de la continuidad de su actividad política o su posible incorporación a algún espacio de gestión.

En el peronismo, Carolina Gaillard retomó su situación laboral previa: es empleada de planta permanente del Senado desde 2011, con función de asesora y categoría 1. Tras finalizar su tercer mandato como diputada nacional, se activó el mecanismo administrativo habitual: se dio por terminada la licencia sin goce de haberes por cargo electivo y fue reincorporada formalmente a su función.
Además, trascendió que la ex legisladora quien compitió por fuera del peronismo en las últimas elecciones habría gestionado un contrato para su pareja, el abogado puntano y ex diputado nacional Nicolás Rodríguez Saá, lo que generó comentarios en ámbitos políticos.



