El sostenido aumento de casos de sífilis en Argentina genera una creciente preocupación entre los profesionales de la salud. Según los últimos registros oficiales, los contagios de esta enfermedad de transmisión sexual (ETS) se incrementaron más del 50% en los últimos años, con un marcado repunte a partir de 2020. Entre Ríos se ubica actualmente como la segunda provincia con mayor cantidad de diagnósticos confirmados.

Los datos surgen del último censo sanitario y de los boletines epidemiológicos nacionales publicados a fines de 2025, que muestran una tendencia ascendente que no logra revertirse. En el último informe, los casos aumentaron cerca de un 20% respecto del período anterior, una cifra que encendió las alarmas en el sistema de salud.
La ginecobstetra Ainelen Olivero explicó que, si bien se trata de una enfermedad conocida desde hace siglos, hoy vuelve a adquirir protagonismo por cambios en las conductas sexuales y una menor percepción de riesgo. “Es un boletín parcial, pero realmente alarma la cantidad de casos. La sífilis se puede prevenir de muchas maneras, pero vemos que hay un relajamiento en los cuidados”, señaló.
Entre los factores principales del incremento, la especialista destacó la disminución del uso del preservativo y la falta de conciencia, especialmente entre jóvenes y adultos jóvenes. “Hay una moda de no usar preservativo. Se perdió el hábito del cuidado, y eso favorece la propagación de infecciones de transmisión sexual”, advirtió.
La sífilis se transmite principalmente por contacto sexual sin protección, pero también puede pasar de madre a hijo durante el embarazo o el parto, dando lugar a la llamada sífilis congénita, una forma grave de la enfermedad que puede generar complicaciones severas en recién nacidos. Por ese motivo, los controles prenatales y el testeo oportuno resultan fundamentales.
En materia de prevención, Olivero remarcó que el preservativo sigue siendo la herramienta más eficaz para evitar el contagio. “Es una medida simple, accesible y altamente efectiva. Sin embargo, vemos que muchas personas dejan de usarlo por desinformación o falsa sensación de seguridad”, explicó.
La médica insistió además en la importancia del diagnóstico temprano. “El testeo es confidencial, rápido y se realiza con un análisis de sangre. No hay que tener miedo ni vergüenza: es una enfermedad completamente curable si se detecta a tiempo”, aseguró.

En sus primeras etapas, la sífilis puede pasar desapercibida o manifestarse con síntomas leves. “En el estadio inicial suele aparecer una úlcera indolora que muchas veces desaparece sola. Eso lleva a que la persona crea que ya está curada, cuando en realidad la infección sigue avanzando”, detalló.
Si no se trata adecuadamente, la enfermedad puede progresar y afectar órganos vitales como el corazón, el sistema nervioso y los vasos sanguíneos, generando secuelas graves e incluso irreversibles. “En fases avanzadas vemos compromiso neurológico, cardiovascular y otras complicaciones muy serias”, advirtió.
Respecto a los controles, Olivero explicó que suele ofrecer el test en las consultas de rutina, aunque reconoció que aún persiste cierto estigma. “Muchas veces el paciente duda, pero es fundamental entender que es algo habitual, confidencial y que permite evitar problemas mayores”, afirmó.

¿Por qué ha aumentado tanto la sífilis en los últimos años? Para la especialista, la respuesta combina varios factores: menor percepción de riesgo, pérdida del hábito del uso del preservativo, falta de educación sexual sostenida y una disminución del temor a las ETS. “Cuando dejamos de hablar del tema y creemos que ya no existe, nos confiamos y dejamos de cuidarnos”, reflexionó.
Finalmente, Olivero subrayó la necesidad de visibilizar nuevamente esta problemática. “No es una enfermedad del pasado. La estamos viendo muy frecuentemente en consultorio y en los hospitales. Por eso es clave informar, prevenir y testear a tiempo”, concluyó.

Desde el ámbito sanitario insisten en reforzar las campañas de educación sexual, promover el uso del preservativo y facilitar el acceso al diagnóstico, como herramientas centrales para frenar una tendencia que hoy vuelve a encender luces de alerta en todo el país.



