La Fórmula 1 puso en marcha oficialmente la pretemporada 2026 con la primera jornada de pruebas en el circuito de Montmeló, en Barcelona, y Franco Colapinto dejó una imagen positiva en su debut con el nuevo Alpine A526. Sin buscar tiempos de referencia, el argentino completó un programa clave de evaluación técnica que permitió al equipo acumular datos fundamentales para el desarrollo del auto en una temporada marcada por profundos cambios reglamentarios.

El primer día de ensayos tuvo como objetivo principal sumar kilómetros, probar sistemas y verificar el comportamiento de las nuevas unidades bajo condiciones reales de pista. En ese contexto, Alpine eligió a Colapinto como único piloto para esta jornada inicial y cerró el día con sensaciones alentadoras, tanto por el rendimiento general como por la confiabilidad mostrada en gran parte del programa.
El equipo celebró en el garaje y en su sede de Enstone el correcto estreno del A526, que llegó a tiempo al circuito catalán y fue uno de los siete autos sobre un total de once estructuras habilitadas que giraron en Barcelona bajo estrictas normas de confidencialidad impuestas por la Fórmula 1. La actividad se desarrolló sin público ni medios acreditados, y con un importante operativo de seguridad que incluso incluyó el desalojo de zonas elevadas desde donde tradicionalmente se observa la pista.
Con esta primera salida, Alpine dejó en claro su intención de dejar atrás una temporada irregular y apostar a un proyecto más competitivo, con el objetivo de sumar puntos con regularidad y pelear posiciones en la zona media del campeonato.
Colapinto completó 60 vueltas, equivalentes a 279 kilómetros, y si bien el A526 fue el primer auto en provocar una bandera roja por una detención en pista, no se registraron incidentes de gravedad ni daños estructurales. La interrupción no fue un hecho aislado: Gabriel Bortoleto, en su debut con Audi, y Liam Lawson, de Racing Bulls, también sufrieron fallas mecánicas que apagaron sus motores. Tres equipos y tres unidades de potencia distintas presentaron inconvenientes en una jornada exigente para todos los constructores.

Las pruebas también marcaron el inicio de una nueva etapa técnica para varias escuderías. Alpine debutó como cliente de Mercedes, RB estrenó su sociedad con Ford como proveedor de motores y Audi inició formalmente su camino en la Fórmula 1 tras ocupar el lugar de Sauber en la grilla.
Tras bajar del auto, Colapinto expresó su entusiasmo por esta nueva etapa:
“Los autos son muy diferentes, hay cambios grandes y eso siempre es muy emocionante. El equipo hizo un muy buen trabajo trayendo el coche para este test. Fue todo muy ajustado para todos: los chicos y las chicas hicieron un esfuerzo enorme en Enstone. Personalmente, estoy muy contento de estar en mi primera pretemporada y con un auto nuevo”.
El piloto argentino destacó la importancia de poder acumular rodaje desde el inicio:
“Es lo que necesitaba en años anteriores: kilometraje, rodaje y aprendizajes en la pretemporada. Voy a intentar aprovechar esta experiencia al máximo y trabajar mucho con el equipo. Es algo nuevo para todos y eso siempre requiere mucho trabajo y esfuerzo de cada miembro. Son días emocionantes y ojalá podamos tener buenos próximos días en pista”.
En el ranking de vueltas completadas, Colapinto se ubicó quinto entre los pilotos más activos de la jornada. La tabla fue liderada por Esteban Ocon (Haas) con 154 giros, seguido por Isack Hadjar en su debut con RBR con 107. George Russell (Mercedes) completó 93 vueltas, Liam Lawson (RB) 88, Andrea Kimi Antonelli 56, Valtteri Bottas 33, Bortoleto 27 y Sergio “Checo” Pérez apenas 11.
Más allá de los números, el argentino hizo hincapié en los profundos cambios técnicos que exige la nueva normativa:
“Sigue siendo un auto de carrera al que hay que conducir rápido, dentro del grip disponible. Lo técnico es lo que cambia: la gestión de la energía, los neumáticos son más estrechos y pequeños. Son muchos cambios a los que nos tenemos que adaptar y readaptar la forma de manejo, al igual que el modo en que trabajamos la puesta a punto. Nuestro foco está en trabajar bien para llegar fuertes a Melbourne”.
Las sensaciones positivas también fueron respaldadas por el jefe del equipo, Steve Nielsen, quien explicó los alcances reales de la primera jornada:
“Fue un día típico de pruebas, siguiendo distintos programas y comprobaciones de sistemas. Tuvimos algunos problemas menores que nos hicieron perder tiempo, algo normal con un coche completamente nuevo. La prioridad es aprender y comprender el auto, más que apresurarse”.
El A526 se detuvo en la vuelta 28 y Colapinto permaneció más de una hora en boxes por una presunta falla en el sistema de refrigeración. Según Nielsen, la decisión de limitar el rodaje fue estratégica:
“Preferimos asegurarnos de que nuestros sistemas y procesos funcionen correctamente. Son detalles que se ajustan ahora para evitar complicaciones cuando empiece el campeonato”.
Con varias jornadas de pruebas todavía por delante, Alpine y Colapinto apuntan a consolidar el desarrollo del nuevo modelo y llegar en condiciones competitivas al inicio de la temporada en Melbourne. El estreno dejó señales alentadoras y alimentó la ilusión argentina de volver a tener protagonismo en la máxima categoría del automovilismo mundial.



