La empresa de Energía de Entre Ríos (Enersa) continúa desarrollando en la ciudad de Paraná el Programa de Recupero de Usuarios, una iniciativa destinada a regularizar conexiones eléctricas irregulares, promover un servicio seguro y mejorar la calidad del suministro en distintos barrios de la capital provincial. En esta etapa, los trabajos se concentran en el histórico y emblemático barrio Puerto Sánchez.

El programa lleva tres meses en funcionamiento y ya permitió recuperar y normalizar el servicio de más de 350 usuarios en Paraná, en un proceso que combina relevamientos técnicos, regularización administrativa y acciones de concientización comunitaria.
Relevamiento y concientización social
Desde Enersa explicaron que los equipos técnicos realizan un trabajo exhaustivo de identificación de dominios, detección de conexiones irregulares y verificación de instalaciones que pueden ser normalizadas. Paralelamente, se desarrolla una intensa tarea de concientización social, orientada a que los vecinos comprendan la importancia de contar con un suministro eléctrico seguro y los riesgos que implica mantener instalaciones precarias.
“El objetivo no es solo regularizar, sino también prevenir accidentes y garantizar condiciones adecuadas para las familias”, señalaron desde la empresa.
Participación de vecinos y comedores
En el caso particular de Puerto Sánchez, el proceso contó con una fuerte participación de la comunidad. Fueron los propios vecinos y responsables de comedores quienes adquirieron los pilares reglamentarios y realizaron los trámites correspondientes, a la espera de las conexiones definitivas.
De esta manera, las viviendas y locales gastronómicos podrán contar con un suministro regularizado, con llave térmica y disyuntor, elementos fundamentales para prevenir sobrecargas, cortocircuitos y accidentes eléctricos.
Simplificación de trámites y trabajo interinstitucional
El presidente de Enersa, Uriel Brupbacher, destacó el trabajo conjunto con la Municipalidad de Paraná, el Instituto Autárquico de Planeamiento y Vivienda (IAPV) y el Ente Provincial Regulador de la Energía (EPRE), que permitió destrabar obstáculos administrativos y agilizar los procesos.
“A la gente le costaba solicitar el servicio por la cantidad de requisitos que se le pedía. En un trabajo conjunto resolvimos cuestiones burocráticas, simplificamos los trámites previos a la conexión y tomamos medidas para acelerar las solicitudes”, explicó.
Brupbacher remarcó además que el 90% de los usuarios de Puerto Sánchez ya cuenta con su suministro regularizado, mientras que el 10% restante se encuentra actualmente en proceso de relevamiento. “Es un barrio que es una importante vidriera gastronómica para Paraná, por eso era fundamental ordenar la situación eléctrica y brindar un servicio seguro”, agregó.
Riesgos de las conexiones eléctricas precarias
Desde Enersa y los organismos de seguridad insistieron en advertir sobre los peligros que representan las conexiones irregulares:
- Cuando son clandestinas, constituyen un delito penado por ley.
- Implican un alto riesgo de electrocución e incendios para quienes las realizan.
- Ponen en peligro a quienes habitan la vivienda y a transeúntes.
- Generan problemas de tensión que afectan a toda la red eléctrica de la zona.
- Pueden provocar la quema de electrodomésticos y un uso ineficiente de la energía.
Un dato especialmente alarmante surge de los registros de los Bomberos Voluntarios de Paraná: el 80% de los incendios en la ciudad se origina por conexiones eléctricas precarias.
Un programa con impacto social
El Programa de Recupero de Usuarios no solo apunta a mejorar la calidad del servicio, sino también a reducir riesgos, ordenar el sistema eléctrico y promover una mayor inclusión energética. Desde Enersa adelantaron que los operativos continuarán en otros barrios de la ciudad y de la provincia, priorizando las zonas con mayores niveles de irregularidad.
Con estas acciones, la empresa busca consolidar un modelo de regularización que combine eficiencia técnica, acompañamiento social y prevención de accidentes, fortaleciendo la seguridad y la calidad de vida de los vecinos.



