Tal como estaba previsto a partir de la actualización parcial de los impuestos nacionales, las petroleras aplicaron un nuevo incremento en los precios de los combustibles. La suba comenzó a reflejarse desde la madrugada de este domingo 1° de febrero de 2026 en los surtidores de las estaciones de servicio de la ciudad de Paraná.

El Gobierno nacional volvió a aplicar de manera parcial la actualización del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y del impuesto al dióxido de carbono (IDC), una medida que impacta de forma directa en el precio final del litro de nafta y gasoil. El ajuste ronda el 1% y forma parte de un esquema de incrementos escalonados que se vienen postergando desde años anteriores.
En este contexto, se confirmaron los nuevos valores vigentes en estaciones de servicio de las firmas Shell y Puma en la capital entrerriana.
En una estación Shell ubicada sobre avenida Laurencena, el litro de nafta Súper pasó a costar 1.788 pesos, cuando anteriormente se vendía a 1.777 pesos. La nafta V-Power se comercializa ahora a 2.034 pesos (antes 2.014). En cuanto al gasoil, el Evolux Diesel se ofrece a 1.844 pesos por litro (antes 1.828), mientras que el V-Power Diesel alcanzó los 2.082 pesos (antes 2.065).
Por su parte, en una estación Puma ubicada en la intersección de las calles Carbó y Alsina, los precios también registraron modificaciones. El litro de nafta Súper se vende a 1.706 pesos; la nafta Max Premium cuesta 1.948 pesos; el Ion Diésel se ubica en 2.012 pesos; y el Diésel 500 alcanza los 1.832 pesos por litro.
El incremento se da luego de la publicación del Decreto 74/2026 en el Boletín Oficial, mediante el cual el Poder Ejecutivo resolvió diferir parcialmente los aumentos pendientes correspondientes a 2024 y a los primeros tres trimestres de 2025. De esta manera, el cronograma de actualización impositiva se extendió hasta marzo de 2026, con el objetivo de evitar un impacto brusco sobre los precios y la inflación.
Cabe recordar que desde 2018 rige un mecanismo de actualización trimestral automática de los impuestos a los combustibles, atado a la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que informa el Indec. Sin embargo, en la práctica, esos ajustes fueron postergados en reiteradas oportunidades para amortiguar su efecto sobre el costo de vida.
Según se explicó en los considerandos del decreto, los impuestos a los combustibles están fijados como montos específicos por unidad de medida y su actualización acumulada generó un remanente significativo. Aplicar ese atraso de una sola vez, advirtieron desde el Gobierno, tendría un fuerte impacto en los precios en surtidor y en el índice de inflación.
De no mediar una nueva postergación, a partir del 1° de marzo de 2026 la Secretaría de Energía aplicará el total del remanente pendiente correspondiente a 2024 y a los tres primeros trimestres de 2025. Desde el Ejecutivo sostienen que el desdoblamiento de las subas busca sostener la actividad económica dentro de un sendero fiscal considerado sostenible.
En contraste con lo ocurrido en Shell y Puma, desde estaciones de servicio de la firma YPF indicaron que no se registraron aumentos en los precios de los combustibles en Paraná. La compañía continúa aplicando su política de precios dinámicos, que ajusta los valores según la oferta, la demanda, las franjas horarias y las distintas regiones del país.




