La salida de Marco Lavagna de la dirección del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) no fue un hecho aislado ni inesperado dentro del Gobierno nacional. Si bien el economista comunicó su decisión a los empleados del organismo mediante una carta en la que argumentó motivos personales y profesionales, en la Casa Rosada reconocen que su reemplazo venía siendo analizado desde hacía tiempo por una combinación de razones técnicas, políticas y de gestión.

Según trascendió desde ámbitos oficiales, Lavagna mantuvo en los últimos meses una relación tensa con el ministro de Economía, Luis Caputo, de quien dependía orgánicamente dentro del esquema gubernamental. Las diferencias se hicieron más visibles a partir del debate sobre la implementación de una nueva metodología para la medición de la inflación, un cambio que el ex titular del INDEC pretendía poner en marcha de manera inmediata.
Desde el Ejecutivo explicaron que tanto el presidente como el ministro de Economía sostenían una postura distinta: avanzar con el nuevo sistema una vez consolidado el proceso de desinflación, con el objetivo de evitar interpretaciones políticas o cuestionamientos mediáticos sobre los datos oficiales. Esta discrepancia técnica se convirtió en uno de los principales puntos de fricción.
A esto se sumó el perfil político de Lavagna y su pasado vinculado al Frente Renovador, espacio que lidera Sergio Massa. El economista había asumido al frente del organismo durante la presidencia de Alberto Fernández, en el marco de los acuerdos internos del peronismo, un antecedente que generó incomodidad en sectores del actual oficialismo.
Fuentes gubernamentales señalaron además que existían cuestionamientos vinculados a la medición de algunas variables económicas, como la balanza turística, y remarcaron que el nuevo esquema de medición de precios requiere un perfil técnico distinto para encarar la etapa que se abre en el organismo.
Pese a las tensiones, desde el Gobierno aseguraron que la salida fue acordada en buenos términos y sin conflictos abiertos. La renuncia se concretó a pocos días de la puesta en marcha de una nueva canasta para el cálculo del Índice de Precios al Consumidor (IPC), cuya aplicación finalmente fue postergada.
El ministro Caputo confirmó que Pedro Lines, hasta ahora segundo en la estructura del INDEC, asumirá como nuevo director del organismo. Destacó su trayectoria técnica y su desempeño durante etapas sensibles del instituto, y explicó que el cambio responde a la necesidad de alinear la conducción del organismo con el nuevo esquema metodológico que se implementará más adelante.

Mientras tanto, el actual método de medición de la inflación continuará vigente durante los próximos meses. Desde el Ejecutivo remarcaron que el objetivo es evitar cualquier sospecha de manipulación de los índices en un contexto en el que el Gobierno confía en una desaceleración sostenida de los precios.
En su mensaje de despedida dirigido al personal del INDEC, Lavagna expresó que considera que es momento de iniciar nuevos proyectos y desafíos profesionales, y agradeció haber compartido “una etapa intensa y valiosa” al frente del organismo estadístico



