Luego de semanas de versiones cruzadas, cuestionamientos públicos y la renuncia de su titular, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dará a conocer este martes el Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a enero, utilizando finalmente la metodología tradicional y sin aplicar la nueva fórmula que estaba en análisis. El dato se conocerá en un clima de expectativa, marcado por la polémica institucional y el debate en torno a la credibilidad del organismo.

Según estimaciones privadas, la inflación de enero habría mostrado una leve desaceleración respecto al 2,8% registrado en diciembre, interrumpiendo la tendencia alcista que se había consolidado desde junio de 2025 y que se profundizó a partir de septiembre, cuando los registros mensuales volvieron a ubicarse por encima del 2%. De todos modos, los analistas coinciden en que el índice se mantendría por encima de ese umbral, reflejando que las presiones inflacionarias continúan presentes.
La publicación del dato se da tras la salida de Marco Lavagna de la conducción del organismo estadístico y en medio de versiones sobre el malestar del Gobierno con la metodología de cálculo del IPC. Si bien se había especulado con la implementación de una nueva medición, finalmente el indicador de enero será difundido con la fórmula vigente hasta el momento.
De acuerdo con el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), que elabora el Banco Central en base a proyecciones de consultoras y entidades financieras, la inflación del primer mes de 2026 se habría ubicado en torno al 2,4%. Además, el mismo informe estima que la inflación interanual cerraría el año en torno al 22,4%, un nivel sensiblemente inferior al de ejercicios anteriores, aunque aún elevado para los objetivos oficiales.
Por su parte, un informe de la consultora Equilibra calculó que la inflación mensual de enero alcanzó el 2,2%, con incrementos destacados en restaurantes y hoteles (3,8%), bienes y servicios varios, y alimentos y bebidas no alcohólicas (ambos con subas del 3,1%), además del rubro salud, que mostró un aumento del 2,8%. En términos interanuales, la consultora estimó una variación cercana al 32%.
El economista senior de Equilibra, Gonzalo Carrera, explicó que la desaceleración mensual respondió a una combinación de factores. Entre ellos, mencionó una caída significativa en los precios de los alimentos y bebidas no estacionales, principalmente por una mayor estabilidad en el valor de la carne; una baja en los precios regulados tras los fuertes ajustes aplicados en diciembre en transporte público, combustibles y tabaco; y un tipo de cambio estable, que contribuyó a moderar el precio de algunos bienes incluidos en el componente núcleo del índice.

Con este escenario, el dato que difundirá el INDEC no solo será seguido de cerca por su impacto económico, sino también por su dimensión política, en un contexto donde la medición de la inflación volvió a quedar en el centro del debate público y de la agenda del Gobierno.
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