La reaparición y rápida expansión del sarampión en la región encendió nuevas alertas sanitarias. Según datos recientes de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), durante 2025 se confirmaron 14.891 casos de sarampión en 13 países de América, una cifra que representa un incremento de 32 veces respecto de los 466 casos registrados en 2024. El organismo advirtió que la tendencia de aumento continuó durante los primeros meses de 2026 y alertó sobre el riesgo de nuevos brotes.

Ante este escenario, la OPS instó a los gobiernos nacionales, provinciales y municipales a reforzar de manera urgente las estrategias de vacunación y vigilancia epidemiológica, especialmente en un contexto de alta movilidad internacional, que se verá intensificada por grandes eventos como el próximo Mundial de Fútbol.
En una reciente alerta epidemiológica, el organismo regional remarcó la necesidad de elevar las coberturas de vacunación de calendario, fortalecer los sistemas de detección temprana y garantizar respuestas rápidas y coordinadas frente a la aparición de casos sospechosos, con el objetivo de evitar la reintroducción del virus y su transmisión sostenida en la comunidad.
Situación en Argentina
En el caso de Argentina, los datos informados al Centro Nacional de Enlace para el Reglamento Sanitario Internacional indican que durante 2025 se confirmaron 36 casos de sarampión. De ese total, seis correspondieron a personas que habían viajado al exterior y 15 estuvieron vinculados a esos contagios importados. Además, se notificaron 14 casos sin una fuente de infección identificada y uno continuaba en estudio.
Entre los casos confirmados, más de un tercio de las personas no estaba vacunada o no pudo determinarse su estado de inmunización. Seis personas contaban con una sola dosis de la vacuna triple viral y ocho tenían el esquema completo. Solo dos casos requirieron internación, aunque las autoridades sanitarias advirtieron que el riesgo de complicaciones aumenta en niños pequeños y personas no inmunizadas.
Coberturas de vacunación por debajo de lo recomendado
La OPS recordó que para prevenir brotes y evitar la transmisión endémica del sarampión es imprescindible alcanzar y sostener coberturas iguales o superiores al 95% con dos dosis de la vacuna triple viral, que protege contra sarampión, rubéola y paperas.
Sin embargo, el semáforo regional de cobertura, elaborado con datos cerrados a 2024, ubicó a Argentina en una situación preocupante. La cobertura de la primera dosis al año de vida fue del 84%, considerada regular, mientras que la segunda dosis alcanzó apenas el 46%, un nivel catalogado como bajo. De esta manera, el país quedó en zona de alerta, con luz naranja para la primera dosis y roja para la segunda.
El director de la OPS, Jarbas Barbosa, ya había advertido meses atrás que el escenario regional “es inquietante”, dado que los países reciben casos importados de manera constante, lo que incrementa el riesgo de brotes en comunidades con brechas de inmunidad.
Cambios en el calendario de vacunación
Frente a este contexto, el Ministerio de Salud de la Nación decidió adelantar la aplicación de la segunda dosis de la vacuna triple viral. A partir de este año, la dosis de refuerzo se administra entre los 15 y 18 meses de vida, en lugar de a los cinco años como se hacía anteriormente. La medida fue consensuada con la Comisión Nacional de Inmunizaciones (Conain) y contó con el aval técnico de la OPS.
Las autoridades sanitarias explicaron que la primera dosis brinda una protección cercana al 80%, mientras que con la segunda se alcanza aproximadamente un 97% de eficacia, reduciendo de manera significativa el riesgo de contagio y de formas graves de la enfermedad.
El pediatra Juan Carlos Beltramino recordó que antes de la incorporación masiva de la vacuna, el sarampión provocaba internaciones severas y muertes en el país. Las últimas 38 muertes por esta enfermedad se registraron en 1998, en su mayoría en bebés. “El riesgo es real”, advirtió, y señaló que una proporción importante de niños no ha completado el esquema de vacunación.
Síntomas, transmisión y prevención
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que se transmite a través de microgotas respiratorias. El virus puede permanecer activo en el ambiente hasta tres horas, incluso después de que la persona infectada haya abandonado el lugar. El período de contagio se extiende desde cuatro días antes hasta cuatro días después de la aparición del exantema.
Los síntomas iniciales incluyen fiebre alta mayor a 38 grados, erupción cutánea, enrojecimiento ocular, tos seca, congestión nasal y malestar general. Ante la sospecha clínica, se requiere aislamiento inmediato y notificación obligatoria a las autoridades sanitarias.
La OPS subrayó que, ante el aumento sostenido de casos durante 2025 y comienzos de 2026, resulta fundamental reforzar la vacunación de rutina, realizar búsquedas activas en la comunidad y garantizar la detección temprana de casos para cerrar las brechas de inmunidad y proteger a la población más vulnerable.



