La Fórmula 1 puso primera en Bahréin con el inicio de la pretemporada y uno de los focos estuvo puesto en la presencia del argentino Franco Colapinto, quien tuvo su estreno oficial al volante del A526 de Alpine. Si bien la jornada estuvo marcada por un inconveniente mecánico que interrumpió su actividad, el piloto logró regresar a pista y completar parte del programa previsto por el equipo.

Este miércoles comenzaron los entrenamientos de pretemporada en el circuito internacional de Sakhir, un escenario clave para la puesta a punto de los monoplazas de cara al inicio del campeonato, previsto para el próximo 8 de marzo con el Gran Premio de Australia. Tras el shakedown realizado a fines de enero en Barcelona, las escuderías llegaron a Bahréin para realizar pruebas más exigentes y evaluar el rendimiento de sus autos en condiciones reales de competencia.
En ese contexto, Colapinto fue designado por Alpine para conducir el A526 durante la sesión matutina. Sin embargo, cuando apenas había transcurrido una hora y media de actividad, el monoplaza del argentino quedó detenido en el ingreso a la horquilla de la curva 8. La situación obligó a neutralizar la sesión con bandera roja, mientras los comisarios asistían al piloto.
El argentino intentó reiniciar el vehículo, pero al no lograrlo, el auto fue retirado por una grúa y trasladado al box del equipo, donde los ingenieros comenzaron de inmediato a analizar el origen de la falla mecánica. El inconveniente generó una interrupción significativa en el plan de trabajo de la jornada, aunque no pasó a mayores.
Recuperación y continuidad del trabajo
Luego de aproximadamente una hora de tareas en el garaje, Colapinto pudo volver a la pista y retomar las pruebas programadas. Durante el resto de la sesión, el piloto argentino completó un total de 16 vueltas, principalmente con neumáticos duros de Pirelli, enfocados en la recopilación de datos y la evaluación del comportamiento del auto.
Más allá del contratiempo inicial, el regreso a pista permitió avanzar en el desarrollo del monoplaza y sumar kilómetros valiosos, fundamentales en esta etapa de preparación. Desde Alpine destacaron la importancia de la información obtenida y remarcaron que este tipo de inconvenientes forman parte del proceso habitual de pretemporada.
Para Colapinto, la jornada representó un paso clave en su adaptación al equipo y al nuevo auto, sumando experiencia en un contexto de alta exigencia. En los próximos días, la escudería francesa continuará con su plan de pruebas en Bahréin, con el objetivo de llegar en las mejores condiciones al arranque oficial de la temporada.



