En una sesión que se extendió por más de 15 horas, el oficialismo logró reunir 42 votos afirmativos y aprobó en general la reforma laboral, uno de los pilares centrales de la agenda legislativa del Gobierno nacional. La iniciativa, impulsada por La Libertad Avanza (LLA) con el acompañamiento de bloques dialoguistas, deberá ahora ser tratada por la Cámara de Diputados para completar su recorrido parlamentario.

La votación en general concluyó con 42 votos a favor y 30 en contra, sobre 72 senadores presentes. Tras esa instancia, el debate continuó con el tratamiento en particular de los 26 títulos que integran el proyecto. Allí, el oficialismo consiguió sostener la mayoría en todos los capítulos, aunque con variaciones en algunos artículos sensibles y ajustes introducidos en las horas previas a la sesión.
Negociaciones de último momento y cambios clave
Las 48 horas anteriores al debate estuvieron atravesadas por intensas negociaciones entre el Ejecutivo y los bloques aliados. Desde la Casa Rosada se promovieron modificaciones que generaron tensiones internas, especialmente en temas vinculados a aportes y fondos específicos.
Uno de los cambios más relevantes fue la eliminación del artículo que establecía alivios en el Impuesto a las Ganancias para grandes empresas. Con esta decisión, el Gobierno buscó asegurar mayores recursos fiscales tanto para la Nación como para las provincias.
En cuanto a los aportes obligatorios a sindicatos y cámaras empresariales, el esquema se mantuvo, aunque con topes más bajos respecto a la redacción original. También se ratificó el 6% destinado a las obras sociales, punto que generó debate en el recinto.
Otro eje central fue el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), vinculado a las indemnizaciones. En este punto se introdujeron modificaciones que atenuaron la propuesta inicial del Ejecutivo, en respuesta a cuestionamientos de sectores aliados y opositores.
Además, se incorporó como anexo el traspaso de la justicia laboral nacional a la órbita de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Esta decisión despertó cuestionamientos por la forma en que fue incluida en el texto y generó tensiones políticas dentro del propio oficialismo.
Debate intenso y posturas enfrentadas
La defensa del proyecto estuvo encabezada por la presidenta de la comisión de Trabajo, Patricia Bullrich, quien argumentó que la legislación laboral vigente resulta “obsoleta” y que la reforma apunta a brindar “seguridad jurídica y previsibilidad” para incentivar la creación de empleo formal.

Desde el oficialismo, el senador Agustín Monteverde cuestionó el esquema actual y sostuvo que el sistema laboral derivó en salarios bajos y altos costos para los empleadores. En tanto, el jefe del bloque radical, Eduardo Vischi, respaldó la necesidad de modernizar el régimen y reducir abusos.
La oposición, encabezada por el kirchnerismo, expresó un rechazo contundente. Mariano Recalde afirmó que “ninguna reforma laboral flexibilizadora generó empleo”, mientras que José Mayans advirtió que el proyecto modifica 41 leyes y lo calificó como “abiertamente inconstitucional”.
También hubo posiciones intermedias. La salteña Flavia Royón acompañó la votación en general, aunque pidió avanzar hacia una reforma tributaria integral y manifestó reparos sobre el funcionamiento del FAL. Por su parte, la neuquina Julieta Corroza respaldó la modernización del sistema, pero anticipó su rechazo a artículos específicos.
Cómo se votaron los 26 títulos
En la votación en particular, el oficialismo logró imponerse en todos los capítulos, aunque con diferencias en los márgenes:
- Título I: 41 a favor, 30 en contra (abstención de Corroza).
- Título II: 41 afirmativos, 31 rechazos (incluyó el debate por el FAL).
- Título III: 44 a favor, 28 en contra (incorporó el traspaso de la justicia laboral a la Ciudad).
- Título IV al XII: en su mayoría 42 a favor y 30 en contra.
- Título XIII: 41 a 31.
- Título XIV: 40 a 32, con debate sobre los aportes compulsivos.
- Título XV al XXIV: resultados similares, con mayorías que oscilaron entre 41 y 42 votos afirmativos.
- Título XXV: 40 a favor, 29 en contra, con ausencias clave.
- Título XXVI: 38 afirmativos y 31 en contra.
En algunos capítulos se registraron abstenciones y ausencias que ajustaron los números finales, aunque sin alterar la mayoría oficialista.
Próximo paso: la Cámara de Diputados
Con la media sanción en el Senado, la reforma laboral se encamina ahora hacia la Cámara de Diputados, donde el oficialismo deberá volver a tejer acuerdos para garantizar su aprobación definitiva. El debate promete ser igualmente intenso, dado que la iniciativa toca aspectos estructurales del sistema laboral argentino, incluyendo indemnizaciones, aportes, justicia laboral y regulación sindical.
El Gobierno considera que la reforma es clave para dinamizar el mercado de trabajo y reducir la informalidad. La oposición, en cambio, advierte sobre una posible pérdida de derechos y cuestiona la constitucionalidad de varios artículos. El desenlace en Diputados será determinante para el futuro de uno de los proyectos más ambiciosos del actual período legislativo.



