La histórica fabricante de neumáticos Fate anunció el cierre definitivo de su planta industrial ubicada en Virreyes, partido bonaerense de San Fernando, y confirmó el despido de 920 empleados. La decisión marca el fin de más de 80 años de actividad productiva ininterrumpida en el país.

A través de un comunicado firmado por su directorio, la compañía informó que “a partir del día de la fecha, cesa la actividad en su planta industrial”, argumentando que la medida responde a “cambios en las condiciones de mercado” que obligan a encarar el futuro desde un enfoque diferente.
Crisis prolongada y pérdida de competitividad
La empresa, perteneciente a la familia Madanes Quintanilla y fundada en 1940, venía atravesando una crisis estructural desde hace décadas. Según fuentes vinculadas a la firma, el deterioro se profundizó en los últimos años como consecuencia de la caída del consumo interno, la apertura de importaciones y el ingreso masivo de neumáticos fabricados en Asia, principalmente en China.
Desde la compañía señalaron que existen “escandalosas asimetrías” en el comercio exterior que generaron una brecha de competitividad “insalvable”. El costo final de producción en la Argentina —explicaron— quedó muy por encima del de los productos importados, lo que afectó tanto el mercado interno como la capacidad exportadora de la marca.
Fate supo posicionarse como pionera en la fabricación de neumáticos radiales en el país y mantuvo durante años una fuerte presencia en mercados internacionales como Europa, Estados Unidos y distintos destinos de América Latina. Sin embargo, la pérdida de rentabilidad terminó por hacer inviable la continuidad operativa.

Indemnizaciones y liquidación total
Fuentes cercanas a la empresa aseguraron que el cierre es definitivo y que se procederá a indemnizar a la totalidad del personal conforme a la legislación vigente. Además, indicaron que se cancelarán compromisos con proveedores y entidades financieras antes de bajar definitivamente la persiana.
La planta de Virreyes cuenta con más de 157.000 metros cuadrados cubiertos sobre un predio de 40 hectáreas y una capacidad productiva superior a los cinco millones de neumáticos anuales. Por el momento, no se informó cuál será el destino de las instalaciones.
Antecedentes de conflicto gremial
El sector del neumático vivió uno de sus momentos más críticos en 2022, cuando se extendió durante meses un conflicto salarial encabezado por el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA). Las plantas de las tres grandes fabricantes radicadas en el país —Fate, Pirelli y Bridgestone— permanecieron paralizadas durante semanas, afectando el abastecimiento y profundizando la tensión en la industria.
En los últimos meses también se habían producido cruces públicos entre referentes sindicales y dirigentes políticos por la política de apertura comercial y su impacto en la industria nacional.
Un golpe para la industria nacional

El cierre de Fate se produce en un contexto complejo para el entramado industrial argentino, atravesado por la retracción del consumo, la presión de costos y el incremento de las importaciones. La empresa destacó en su mensaje final que durante más de ocho décadas generó empleo de calidad, desarrolló proveedores locales y contribuyó al tejido productivo nacional.
Con esta decisión, se apaga una de las marcas emblemáticas del sector manufacturero argentino, dejando un fuerte impacto social en el norte del conurbano bonaerense y reabriendo el debate sobre el futuro de la industria nacional frente al nuevo escenario económico.



