Los choferes de colectivos urbanos de la empresa Transporte San José se adherirán al paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT), por lo que este jueves no habrá servicio de transporte urbano de pasajeros en la ciudad de Paraná.

En un primer momento, la firma concesionaria había informado que no se plegaría a la medida de fuerza. Sin embargo, con el correr de las horas se confirmó que los conductores decidieron acompañar la huelga nacional, lo que dejará sin funcionamiento a las líneas urbanas durante toda la jornada.
La medida se enmarca en el paro general impulsado por la CGT en rechazo al tratamiento de la reforma laboral en la Cámara de Diputados, proyecto promovido por el oficialismo nacional. La protesta coincide con el debate legislativo y forma parte de una serie de acciones sindicales que se vienen desarrollando en distintos puntos del país.
La Unión Tranviarios Automotor (UTA) confirmó su adhesión a la huelga, lo que implica la paralización de los servicios de corta, media y larga distancia, además de combis y subterráneos en varias jurisdicciones. De este modo, el impacto del paro se sentirá en gran parte del territorio nacional.
En la capital entrerriana, la decisión de los choferes de San José generará complicaciones para miles de usuarios que dependen diariamente del transporte público para trasladarse a sus lugares de trabajo, establecimientos educativos y centros de salud. Se prevé una mayor demanda de remises y servicios alternativos, así como un incremento en el uso de vehículos particulares.
Cambio de postura y repercusiones
El cambio de postura de la empresa se conoció pocas horas antes del inicio de la medida, lo que obligó a muchos pasajeros a reorganizar sus actividades. Desde el sector sindical señalaron que la adhesión responde a la decisión de acompañar la convocatoria nacional y manifestar el rechazo a los cambios propuestos en la legislación laboral.
En tanto, desde el Gobierno nacional, a través del Ministerio de Capital Humano, se intimó a los gremios UTA y La Fraternidad a desistir del paro. La advertencia se fundamentó en la vigencia de instancias de conciliación obligatoria que, según sostienen las autoridades, podrían verse vulneradas si la medida de fuerza se concreta.
Pese a ello, los sindicatos ratificaron la huelga y confirmaron la paralización de los servicios durante la jornada, en el marco de un escenario de fuerte tensión entre el Ejecutivo y las centrales obreras.



