Una intensa tormenta descargó más de 120 milímetros de lluvia en pocas horas sobre la ciudad de Paraná, provocando anegamientos, desbordes de arroyos y múltiples intervenciones de los equipos de emergencia. La magnitud del fenómeno obligó a la Municipalidad a activar el Comité de Emergencia y desplegar un amplio operativo para asistir a los vecinos afectados en distintos barrios.

Desde la madrugada, cuadrillas municipales trabajan en el desobstruido de desagües pluviales, la limpieza de bocas de tormenta y la asistencia directa a familias damnificadas. Las precipitaciones generaron el rápido crecimiento de arroyos y cursos de agua, lo que derivó en situaciones de riesgo en zonas vulnerables, especialmente en viviendas precarias ubicadas en cercanías de las márgenes.
Uno de los episodios más delicados se registró en inmediaciones del arroyo Colorado, donde equipos de rescate realizan la búsqueda de una madre y su hija que habrían sido arrastradas por la corriente tras el desbarrancamiento de una vivienda asentada a la vera del curso de agua. En el lugar trabajan de manera coordinada personal de Defensa Civil, Bomberos, efectivos policiales, buzos tácticos y guardavidas, bajo el sistema de comando de incidentes. El rastrillaje se lleva adelante por cuadrículas y sectores estratégicos.

Barrios afectados y despliegue territorial
Entre las zonas intervenidas se encuentran Miguel David y Pedro Martínez; Austria y Don Bosco; Tratado del Cuadrilátero; calle Larramendi; Zanni a la altura de Corrales; Newbery y Bordón; Francia (barrio 4 de Junio); Blas Parera entre Churruarín y Brown; División Los Andes y Miguel David; Procesión Náutica; barrio El Pozo; y Los Hornos y Croacia Sur, entre otros puntos críticos.

El secretario de Desarrollo Humano, Enrique Ríos, explicó que desde las primeras horas del día las distintas áreas del Estado municipal trabajan de manera articulada para dar respuesta a una situación “compleja y extraordinaria”, producto de una lluvia inusual por su intensidad y concentración en un corto período de tiempo.
Según indicó, además de los anegamientos por el crecimiento abrupto de los arroyos, se registraron taponamientos en el sistema de desagües generados por la acumulación de residuos, lo que agravó el escurrimiento del agua en varios sectores.
Ríos también advirtió sobre la vulnerabilidad habitacional en áreas cercanas a cursos de agua, donde muchas familias se asientan ante la falta de alternativas. “Cuando se producen lluvias de esta magnitud, las consecuencias pueden ser graves, especialmente en viviendas ubicadas en zonas no aptas”, señaló.
Alerta roja y líneas de emergencia
Por su parte, el responsable de Defensa Civil, Lucas García, confirmó que la ciudad permanece bajo alerta roja y que los registros pluviométricos superaron los 100 milímetros en pocas horas, una cifra que no se observaba desde 2017, cuando también se produjo un evento meteorológico de gran impacto.
El funcionario informó que la línea 103 permanece habilitada para emergencias, aunque reconoció que se encuentra colapsada por la gran cantidad de llamados. En ese sentido, pidió a la comunidad insistir en caso de no lograr comunicación inmediata.
Mientras continúan las tareas de asistencia y búsqueda, las autoridades solicitan extremar precauciones, evitar circular por zonas anegadas y no arrojar residuos en la vía pública, para facilitar el drenaje del agua en medio de un temporal que dejó a gran parte de la capital entrerriana bajo una situación crítica.



