La inflación de enero se ubicó en 2,9%, impulsada principalmente por una marcada suba en los precios de los alimentos, según informó este martes el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Con este registro, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumuló un incremento del 32,4% en los últimos doce meses.

El dato se conoció en un contexto de polémica institucional, tras la renuncia de Marco Lavagna a la conducción del organismo estadístico, lo que volvió a poner en debate la metodología utilizada para medir la evolución del costo de vida en la Argentina.
De acuerdo al informe oficial, la división que registró el mayor aumento mensual fue Alimentos y bebidas no alcohólicas, con una suba del 4,7%, seguida por Restaurantes y hoteles (4,1%). En el caso de los alimentos, el mayor impacto estuvo explicado por los incrementos en Carnes y derivados y Verduras, tubérculos y legumbres, rubros clave en la canasta básica.
A nivel regional, Alimentos y bebidas no alcohólicas también fue la división con mayor incidencia en la variación mensual del índice, reflejando la presión que estos precios ejercen sobre el poder adquisitivo de los hogares.
En el extremo opuesto, las divisiones con menores variaciones en enero fueron Educación, con un aumento del 0,6%, y Prendas de vestir y calzado, que registró una baja del 0,5%, mostrando comportamientos dispares dentro de la estructura del IPC.
Por categorías, los precios estacionales encabezaron los incrementos con una suba del 5,7%, seguidos por el IPC núcleo (2,6%) y los precios regulados (2,4%).

En cuanto a la salida de Lavagna del Indec, el exfuncionario venía trabajando desde 2022, durante el gobierno de Alberto Fernández, en la elaboración de una nueva metodología para el índice de inflación. Según explicó Joaquín Cottani, ex secretario de Política Económica y ex número dos del ministro Luis Caputo, la propuesta técnica estaba finalizada desde mediados de 2024.
Sin embargo, el Gobierno nacional resolvió no aplicar ese nuevo esquema y anunció que avanzará en el diseño de un índice alternativo. Fuentes oficiales señalaron que, debido al tiempo que demandará la elaboración de una nueva Encuesta de Hogares, la implementación del renovado IPC podría postergarse hasta el año 2030.



