La Confederación General del Trabajo (CGT) mantendrá este martes a las 16 una reunión clave con los ocho diputados nacionales de origen sindical, con el objetivo de acordar una estrategia unificada frente al proyecto de reforma laboral que el Gobierno de Javier Milei planea enviar al Congreso en los próximos días.

El encuentro, que tendrá lugar en la histórica sede de Azopardo 802, fue definido durante la reunión de la mesa chica realizada este mediodía. Allí, el nuevo triunvirato conformado por Octavio Argüello (Camioneros), Jorge Sola (Seguros) y Cristian Jerónimo (Vidrio) evaluó los puntos que el Consejo de Mayo viene intercambiando con empresarios y equipos técnicos.
Sin convocatoria formal del Gobierno, la CGT busca ordenar posiciones internas
A pesar de que en los últimos días circularon versiones sobre contactos informales, desde la CGT aseguran que no recibieron ninguna invitación oficial para abrir una mesa institucional en torno a la reforma laboral. La central obrera sostiene que, por ahora, la relación con la Casa Rosada se limita a conversaciones aisladas, sin un canal formalizado.
La expectativa de una convocatoria creció la semana pasada, cuando Sola y Jerónimo coincidieron en el encuentro anual de la UIA con el ministro del Interior, Diego Santilli. Allí, el funcionario libertario transmitió que el Gobierno quiere abrir un diálogo y afirmó que el texto de la reforma “no es el que trascendió públicamente”.
Este mensaje llevó a la dirigencia a adoptar un tono más prudente, aunque puertas adentro reconocen que existen profundas diferencias con los capítulos que Milei pretende impulsar.
Quiénes participarán del encuentro y qué se discutirá
A la reunión en Azopardo asistirán los diputados sindicales, entre ellos:
- Sergio Palazzo (La Bancaria)
- Mario Manrique (SMATA)
- Legisladores vinculados a gremios de servicios, transporte e industria
- Los abogados laboralistas que representan a la CGT en las mesas técnicas del Consejo de Mayo
El objetivo es elaborar una postura común frente al proyecto que el Gobierno enviará al Congreso, anticipando posibles puntos de conflicto y definiendo un criterio de actuación legislat
Diferencias internas: negociación, resistencia o una posición intermedia
La CGT atraviesa un momento sensible en materia interna. La reforma laboral divide opiniones y expone tres posiciones:
1. El sector dialoguista
Apoya abrir una negociación amplia y reconoce que existen nuevas modalidades de trabajo —como plataformas digitales, tercerización moderna o teletrabajo híbrido— que no están contempladas adecuadamente por la legislación vigente.
2. El sector más duro
Sostiene que no hay margen para negociar porque cualquier discusión habilita un avance sobre derechos adquiridos. Para este bloque, la reforma es regresiva en su totalidad.
3. La postura intermedia
Representada por Cristian Jerónimo, quien afirmó:
“Si quieren discutir, discutamos todo: una negociación laboral con más derechos, no con menos; discutamos el reparto de ganancias”.
Esta línea propone aceptar el diálogo solo si incluye una agenda ampliada que incorpore beneficios concretos para los trabajadores y actualice mecanismos de participación.
Un debate que anticipa un escenario de alta tensión
El Gobierno busca dar una señal hacia los mercados y el sector empresario impulsando cambios en indemnizaciones, modalidades de contratación, convenios colectivos y contribuciones patronales. La CGT, por su parte, intenta evitar un quiebre interno mientras prepara estrategias que pueden ir desde la negociación técnica hasta medidas de fuerza si el Ejecutivo decide avanzar sin acuerdo.
La reunión de este martes será clave para ordenar posiciones antes de que el texto llegue al Congreso. Todo indica que los próximos días estarán marcados por intensas negociaciones políticas, tensiones crecientes y la posibilidad de un conflicto mayor si no se logra un terreno común.



