La circulación de una nueva variante del virus de la influenza A (H3N2) encendió alertas sanitarias en Europa y América del Norte, donde se registran brotes tempranos y un marcado aumento de hospitalizaciones. Se trata del subclado K, una mutación del virus que presenta una mayor capacidad de transmisión y que ya fue detectada en México, mientras que Perú declaró una alerta epidemiológica nacional ante el riesgo de ingreso y diseminación.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la temporada de gripe en Europa comenzó entre tres y seis semanas antes de lo habitual. En el Reino Unido, las hospitalizaciones diarias por influenza aumentaron de 1.717 a más de 2.660 en apenas una semana, y las proyecciones estiman hasta 8.000 internaciones semanales en el pico de circulación. En países como España, Alemania, Francia e Italia, los contagios crecieron de manera sostenida y duplicaron los registros del mismo período del año pasado, ejerciendo una fuerte presión sobre los sistemas de salud.
Qué es la variante K del H3N2 y por qué genera preocupación
El subclado K es una de las variaciones recientes del virus H3N2 que circula principalmente en el hemisferio norte. Según precisó la Organización Panamericana de la Salud (OPS), esta evolución genética forma parte del proceso natural de mutación de la influenza estacional. Sin embargo, la variante K despertó especial atención debido a su elevada capacidad de propagación.
La médica argentina Marta Cohen, radicada en el Reino Unido, explicó que esta mutación, identificada por cambios en la proteína hemaglutinina, presenta una transmisibilidad hasta un 56% mayor que la observada en temporadas anteriores. Esta característica dificulta el reconocimiento inmunológico, incluso en personas vacunadas o con infecciones previas, lo que aceleró la propagación del virus en Europa y redujo la inmunidad poblacional, ya debilitada tras años de menor circulación de influenza durante la pandemia.
Aun así, tanto la OMS como distintos expertos coinciden en que no se ha observado un aumento en la gravedad individual de los casos. El principal impacto sanitario radica en la enorme cantidad de contagios simultáneos, que incrementa las internaciones y tensiona la capacidad hospitalaria.
Avance en América: México confirma casos y Perú activa la alerta
La variante K ya cruzó continentes. En México, el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias confirmó el primer caso detectado del subclado K, que cursó la enfermedad sin complicaciones y fue tratado de manera ambulatoria. Al cierre de la semana epidemiológica 49 de 2025, el 16,2% de las infecciones confirmadas de influenza en ese país correspondía al subtipo H3N2, con al menos 154 casos registrados.
Las autoridades sanitarias mexicanas remarcaron que los síntomas y el abordaje clínico no difieren de la gripe estacional, aunque reforzaron el llamado a la vacunación, especialmente en adultos mayores, personas con enfermedades crónicas, embarazadas y personal de salud.
En Perú, el Ministerio de Salud declaró una alerta epidemiológica nacional ante el riesgo de ingreso de la variante, en un contexto de alta movilidad por las festividades y el turismo. Las medidas incluyen vigilancia activa, diagnóstico oportuno, fortalecimiento de la vacunación y recomendaciones preventivas como el lavado frecuente de manos, el uso de barbijo en personas con síntomas respiratorios y la adecuada ventilación de ambientes.

Situación en Argentina: vigilancia reforzada y medidas de preparación
Hasta el momento, Argentina no registró casos confirmados ni circulación del subclado K del virus H3N2. Si bien no se emitieron recomendaciones especiales a nivel nacional, distintas provincias reforzaron la vigilancia epidemiológica y comenzaron a planificar estrategias preventivas ante un posible ingreso de la variante.
En Córdoba, el Ministerio de Salud provincial conformó un comité de expertos junto con la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR) para anticipar escenarios, especialmente ante la posibilidad de coexistencia entre brotes de dengue y enfermedades respiratorias durante los próximos meses.
El ministro de Salud provincial, Ricardo Pieckenstainer, detalló que el comité propuso aumentar la cobertura contra el virus sincicial respiratorio en embarazadas, impulsar la vacunación contra COVID-19 apenas arriben las nuevas dosis y gestionar la llegada anticipada de vacunas antigripales para la temporada 2026. El plan de trabajo, estructurado en seis ejes, también contempla campañas de concientización y el refuerzo de los esquemas de vacunación incompletos.
En Mendoza, desde la Dirección de Epidemiología se informó que “no existe evidencia de mayor gravedad ni riesgo aumentado para Argentina en la actualidad”. No obstante, la provincia mantiene la vigilancia epidemiológica reforzada y articulada con organismos nacionales e internacionales, e insiste en la importancia de sostener la vacunación contra influenza, COVID-19 y virus sincicial respiratorio.
Síntomas, riesgos y desafíos para el sistema de salud
Los síntomas de la gripe H3N2 incluyen fiebre, tos, dolor de garganta, congestión nasal, dolores musculares, cefalea y malestar general. En algunos casos, especialmente en personas de riesgo, pueden presentarse complicaciones respiratorias que requieren internación.
El principal riesgo para Argentina sería la presión sobre el sistema de salud si la variante ingresa y encuentra brechas de inmunidad, sobre todo en adultos mayores, niños pequeños, embarazadas, personas inmunodeprimidas y quienes padecen enfermedades crónicas. La alta capacidad de mutación del H3N2 podría facilitar la transmisión y reducir la protección inmunológica previa.
Según la AAMR y la OPS, mantener altas coberturas de vacunación es clave, ya que la evidencia disponible indica que la protección frente a hospitalizaciones por H3N2 continúa siendo adecuada en los grupos vacunados.
Recomendaciones y medidas de prevención
Las autoridades sanitarias recomiendan completar los esquemas de vacunación antigripal, contra COVID-19 y virus sincicial respiratorio, especialmente en los grupos de mayor riesgo. Además, se insiste en sostener medidas preventivas cotidianas como el lavado frecuente de manos, la ventilación de ambientes y el uso de barbijo ante la presencia de síntomas.
Ante fiebre, tos persistente o malestar general, se aconseja evitar concurrir a ámbitos laborales o educativos y consultar al sistema de salud. Para quienes viajen o regresen de países con circulación activa de H3N2, es fundamental tener las vacunas al día y estar atentos a signos de alarma como fiebre alta, tos seca, dolor de garganta o dificultad respiratoria.
La experiencia registrada en Europa y América del Norte demuestra que, aun sin mayor gravedad clínica, la combinación de alta contagiosidad y menor inmunidad poblacional puede poner a prueba la capacidad hospitalaria. En ese contexto, la vigilancia epidemiológica activa y la vacunación oportuna serán claves para anticipar y mitigar el impacto potencial del brote de gripe H3N2 variante K en Argentina.



