El Presidente volverá a participar del Foro Económico Mundial en enero y utilizará el encuentro como una plataforma clave para proyectar su modelo económico y su visión ideológica ante líderes globales.
Mientras buena parte del país transitaba las celebraciones de Navidad, el presidente Javier Milei dio una primera señal concreta sobre su agenda política e internacional para 2026. A través de sus redes sociales, confirmó que participará nuevamente del Foro Económico Mundial de Davos, que se realizará en Suiza entre el 19 y el 23 de enero, uno de los encuentros más influyentes del escenario global.

El anuncio no se realizó mediante los canales oficiales de la Casa Rosada, sino a través de la cuenta personal del mandatario en la red social X, donde compartió una publicación del propio Foro que confirmaba su presencia. Milei acompañó el posteo con un breve mensaje irónico: “Fenómeno barrial”, una expresión que suele utilizar para destacar la proyección internacional de su figura y de su gestión.
Un viaje esperado y una cita ya habitual
La confirmación del viaje no sorprendió al entorno presidencial, ya que Davos se consolidó como una de las principales vidrieras internacionales del gobierno libertario. Esta será la tercera participación consecutiva de Milei en el foro que reúne cada año a jefes de Estado, empresarios, inversores, académicos y referentes de organismos multilaterales.
Su primera intervención, en enero de 2024, se produjo apenas un mes después de asumir la Presidencia y estuvo centrada en presentar el rumbo económico del nuevo gobierno, con fuertes críticas al intervencionismo estatal y una defensa del libre mercado. En enero de 2025, el mandatario volvió a Davos con un discurso más confrontativo, que generó una amplia repercusión internacional y un intenso debate político dentro de la Argentina.
Un mensaje ideológico que promete volver a escena
De cara a la edición 2026, desde el círculo más cercano al Presidente anticipan que Milei insistirá con los ejes que ya marcaron sus exposiciones anteriores. Entre ellos, una crítica frontal a la llamada “agenda woke”, junto con una defensa explícita del liberalismo económico, político y cultural.
En su última intervención, el Presidente había cuestionado con dureza al feminismo radical, la ideología de género, la agenda LGBT y el aborto, declaraciones que despertaron fuertes reacciones de organismos de derechos humanos, sectores políticos opositores y colectivos sociales. Aquellas expresiones trascendieron el ámbito del foro y tuvieron impacto directo en la agenda local.
Repercusiones internas y movilización social
Las palabras pronunciadas por Milei en Davos en enero pasado no quedaron solo en el plano discursivo. A comienzos de febrero, diversas organizaciones LGTBI+, junto a espacios políticos, sindicales y sociales, convocaron a una masiva movilización en rechazo a lo que calificaron como “discursos de odio” por parte del Presidente.
Ese antecedente anticipa que su nueva participación en el Foro Económico Mundial volverá a generar repercusiones tanto en el plano internacional como en el debate político interno, en un año que estará atravesado por definiciones económicas clave y un clima social aún sensible.
Davos 2026: diálogo en un mundo tensionado
La edición 2026 del Foro Económico Mundial se desarrollará bajo el lema “Un espíritu de diálogo”. Según informaron los organizadores, el encuentro estará estructurado en torno a cinco grandes desafíos globales, con especial énfasis en la cooperación entre el sector público y privado, la estabilidad económica, la innovación tecnológica, la transición energética y las tensiones geopolíticas.
En un contexto internacional marcado por conflictos armados, reconfiguración de alianzas, debates sobre el rol del Estado y disputas culturales, Davos se presenta nuevamente como un espacio central de intercambio, negociación y posicionamiento estratégico.
Una vidriera clave para el Gobierno
Para Milei, la participación en Davos representa mucho más que un viaje protocolar. El foro funciona como una plataforma estratégica para consolidar su perfil ante líderes internacionales, inversores y mercados, además de reforzar su narrativa política frente a la opinión pública global.
Con este primer gesto, el Presidente comienza a delinear una agenda 2026 que, al menos en el plano internacional, tendrá a Davos como uno de sus primeros hitos relevantes.



