La situación laboral en la planta de Granja Tres Arroyos de Concepción del Uruguay atraviesa uno de sus momentos más delicados. Retrasos reiterados en el pago de salarios, aguinaldos abonados en cuotas y la falta de definiciones por parte de la empresa generan un clima de profunda incertidumbre entre los trabajadores, mientras más de 700 puestos laborales podrían verse comprometidos.

El conflicto se profundizó en los últimos días luego de que la empresa incumpliera con el cronograma de pagos acordado antes de las fiestas de fin de año, lo que derivó en la adopción de medidas de fuerza por parte de los operarios.
Un año marcado por conflictos e incumplimientos
Sergio Vereda, dirigente del Sindicato de la Carne de Concepción del Uruguay, describió el complejo escenario que atraviesan los trabajadores:
“Fue un 2025 con muchos conflictos y problemas de producción. A pesar del procedimiento preventivo de crisis, nunca dejamos de tener inconvenientes con los cobros. Las quincenas, las vacaciones y el aguinaldo se pagan en cuotas”.
Según explicó, los empleados hicieron un esfuerzo constante por sostener la fuente laboral, aun en condiciones adversas. “Siempre tratamos de mantener el trabajo y pasar las fiestas en paz, aceptando cronogramas de pago que luego no se cumplieron”, afirmó.

Cierre de plantas y reducción de personal
La crisis se agravó con el cierre del frigorífico Béccar, ubicado junto a la planta La China. Tras la unificación de ambas operaciones, todos los trabajadores pasaron a desempeñarse en La China.
De acuerdo con el sindicato, en los últimos meses se produjeron fuertes recortes de personal. De la planta La China se desvincularon cerca de 400 trabajadores, mientras que en Béccar ya se registraron alrededor de 450 salidas, entre despidos y acuerdos. “Y seguimos sin saber qué va a pasar en el futuro”, advirtió Vereda.
Incumplimiento de pagos y medidas de fuerza
El dirigente sindical explicó que el 7 de enero la empresa debía abonar una cuota salarial y una parte del aguinaldo, tal como se había acordado previamente. Sin embargo, el compromiso no fue cumplido.
“Los trabajadores están cansados de promesas incumplidas. Ante la falta de respuestas, en asamblea se decidió iniciar medidas de fuerza. Pero la empresa no dio la cara y no tenemos ninguna certeza”, señaló.
Como respuesta a las protestas, la firma dejó de ingresar pollos a la planta para faena. Habitualmente, La China procesa alrededor de 200 mil pollos por día, por lo que la paralización impactó de lleno en la actividad.

Malestar por la falta de previsión empresarial
Desde la empresa, según relataron los trabajadores, se argumentó que los fondos disponibles fueron destinados a alimentar a los pollos en las granjas. Esta explicación generó mayor indignación entre los operarios.
“La gente se sintió muy mal. Esto demuestra una falta de previsión que venimos pagando los trabajadores desde hace mucho tiempo”, expresó Vereda.
Denuncia del Sindicato de la Carne
El Sindicato de la Carne de Entre Ríos emitió un duro comunicado en el que denunció la “grave situación” que atraviesan los empleados de Granja Tres Arroyos por los reiterados incumplimientos salariales.
Según el gremio, la empresa adeuda el 50% del aguinaldo y varias cuotas salariales comprometidas, sin brindar fechas concretas de pago. “La explicación empresaria resulta inaceptable para quienes esperan cobrar lo que legítimamente les corresponde”, señalaron.
Temor al cierre y fuerte impacto social
La preocupación crece ante las versiones de un posible cierre de la planta, lo que pondría en riesgo más de 700 puestos de trabajo y afectaría de manera directa a la economía de Concepción del Uruguay y su zona de influencia.
“La incertidumbre es total y el impacto social sería enorme”, advirtió el sindicato, que también cuestionó la falta de presencia de funcionarios provinciales vinculados a la ciudad frente a un conflicto de semejante magnitud.
Reclamo de soluciones urgentes
Desde el Sindicato de la Carne exigieron respuestas inmediatas por parte de la empresa y del Estado provincial. “Defendemos el salario, el empleo y la dignidad laboral. No vamos a permitir que los trabajadores sigan pagando una crisis que no generaron”, concluyeron.
El conflicto continúa abierto y, mientras no haya definiciones claras, la tensión sigue en aumento en una de las principales fuentes laborales de Concepción del Uruguay.



