Las autoridades sanitarias confirmaron un segundo caso del subclado K de la gripe A (H3N2), conocida mediáticamente como “supergripe”, en la provincia de Entre Ríos, en el marco de un marcado aumento de contagios registrado a nivel nacional durante la última semana.

Los datos surgen de los análisis realizados por el Instituto Malbrán y difundidos por el Ministerio de Salud de la Nación a través del Boletín Epidemiológico Nacional (BEN). Según el informe oficial más reciente, en solo siete días se produjo un incremento superior al 100% en la cantidad de casos confirmados en el país.
Mientras que el reporte previo del BEN informaba 11 contagios distribuidos en cinco provincias, el nuevo relevamiento elevó la cifra a 28 casos confirmados en 14 jurisdicciones. Entre ellas se encuentra Entre Ríos, que pasó de un caso confirmado a dos en el último registro, lo que refuerza la vigilancia epidemiológica en la región.
De acuerdo al balance sanitario, durante el período comprendido entre el 18 de diciembre de 2025 y el 16 de enero de 2026 se secuenciaron los genomas correspondientes a 50 casos de Influenza A (H3N2).
De ese total:
- 28 pertenecieron al subclado J.2.4.1 (K),
- 19 al subclado J.2.3,
- 2 al J.2, y
- 1 al J.2.2.
Este predominio del subclado K es lo que encendió las alertas en el sistema de salud, ya que se trata de una variante que viene mostrando una mayor capacidad de diseminación y una proporción elevada de cuadros moderados a graves.
Distribución por provincias
Los casos del subclado K se distribuyeron en:
- Buenos Aires (4)
- Ciudad Autónoma de Buenos Aires (2)
- Chubut (1)
- Córdoba (2)
- Corrientes (2)
- Entre Ríos (2)
- La Pampa (1)
- La Rioja (1)
- Mendoza (3)
- Neuquén (3)
- Río Negro (1)
- Santa Cruz (2)
- Santa Fe (2)
- Tierra del Fuego (2)
La dispersión territorial de los casos confirma una circulación comunitaria amplia de la variante, lo que obliga a reforzar las estrategias de detección temprana y control de brotes en todas las regiones del país.
Un dato que genera preocupación
Uno de los aspectos que más inquieta a las autoridades sanitarias es la gravedad de los cuadros clínicos asociados a esta variante. Casi la mitad de los casos confirmados del subclado K se diagnosticó en personas internadas.
En números concretos, 13 pacientes requirieron hospitalización, mientras que 15 fueron atendidos de manera ambulatoria, lo que refleja una tasa de internación elevada para una infección respiratoria estacional.
El análisis por grupos etarios mostró que la mayoría de los contagios se concentró en:
- personas mayores de 60 años,
- seguidas por niños menores de 10 años,
dos poblaciones tradicionalmente más vulnerables frente a complicaciones por gripe.
Además, el informe oficial señaló que solo seis de los 28 pacientes diagnosticados con esta cepa estaban vacunados contra la gripe, lo que representa apenas el 21% del total. Este dato refuerza la importancia de la inmunización como herramienta clave para reducir la gravedad de la enfermedad y la necesidad de internación.
Recomendaciones y vacunación
Ante este escenario, el Ministerio de Salud reiteró las recomendaciones básicas para prevenir la transmisión de infecciones respiratorias, entre ellas:
- mantener completos los esquemas de vacunación,
- realizar lavado frecuente de manos con agua y jabón o alcohol en gel,
- ventilar los ambientes cerrados,
- cubrirse la boca y la nariz al toser o estornudar,
- evitar el contacto con otras personas ante la presencia de síntomas respiratorios,
- y no automedicarse ante cuadros febriles o gripales.
También se recordó que la vacunación antigripal está destinada de manera prioritaria a:
- personal de salud,
- personas embarazadas en cualquier trimestre,
- puérperas hasta 10 días después del parto,
- niños de 6 a 24 meses,
- personas de 2 a 64 años con factores de riesgo,
- mayores de 65 años,
- y personal estratégico esencial.
Desde la cartera sanitaria nacional subrayaron que, si bien la gripe es una enfermedad estacional habitual, la aparición de variantes con mayor impacto clínico obliga a reforzar la prevención, la vigilancia epidemiológica y la consulta temprana ante síntomas compatibles, especialmente en los grupos de riesgo.



