Ya comenzaron las obras en el Autódromo Oscar y Juan Gálvez de la Ciudad de Buenos Aires con el objetivo de modernizar el circuito y adaptarlo a las exigencias técnicas de la Fórmula 1. El primer paso del ambicioso plan fue la demolición de los boxes que se habían construido para los Grandes Premios disputados entre 1995 y 1998, marcando así el inicio formal de una transformación histórica del trazado porteño.

En medio del renovado entusiasmo por el automovilismo argentino, potenciado por la irrupción de Franco Colapinto en la máxima categoría, el gobierno porteño anunció una inversión total de 132 mil millones de pesos para la refacción integral del histórico circuito ubicado en Villa Lugano. La estrategia contempla una hoja de ruta en etapas: el primer gran objetivo será traer el MotoGP, la principal competencia de motociclismo mundial, y luego avanzar en las negociaciones para lograr el regreso de la Fórmula 1.
MotoGP como paso previo
El plan oficial apunta a que el MotoGP llegue a Buenos Aires en 2027, lo que permitiría testear la infraestructura, la logística y la capacidad organizativa del autódromo bajo estándares internacionales.
Esta categoría fue adquirida recientemente por Liberty Media, el mismo grupo que posee los derechos comerciales de la Fórmula 1, lo que facilita una estrategia conjunta para instalar nuevamente a la Argentina en el calendario del automovilismo y el motociclismo mundial.
Desde el gobierno porteño consideran que una fecha de MotoGP funcionaría como vidriera internacional y como paso previo indispensable para negociar en mejores condiciones una futura carrera de F1.

Negociaciones clave para la Fórmula 1
Para lograr una fecha en el calendario de la Fórmula 1, la Ciudad necesita avanzar en dos frentes centrales:
- Las negociaciones comerciales entre el empresario Orly Terranova y Liberty Media, que podrían implicar un pago de hasta 57 millones de euros al Grupo OSD, encargado de la promoción y organización de grandes eventos deportivos.
- La adecuación del circuito a las exigencias de la FIA (Federación Internacional del Automóvil), que establece estrictos estándares de seguridad, infraestructura, trazado y servicios para habilitar una sede de F1.
En esta primera etapa de obras se demolerán todas las estructuras que albergaban los antiguos boxes, con el objetivo de liberar espacio para una nueva zona técnica moderna y funcional.

Cómo será el nuevo circuito
La nueva traza del autódromo tendrá características acordes a los circuitos más modernos del mundo:
- Extensión total: 4,3 kilómetros
- Ancho promedio: 14 metros
- Cantidad de curvas: 14
- Velocidad máxima estimada: hasta 320 km/h en la recta principal
- Velocidad promedio: alrededor de 177 km/h
Estas especificaciones permitirían carreras dinámicas, con sectores rápidos, zonas de sobrepaso y curvas técnicas que garanticen espectáculo tanto para la Fórmula 1 como para el MotoGP y otras categorías internacionales.
Nuevos boxes y paddock de última generación
Entre las obras previstas se incluyen:
- la remodelación completa de los boxes,
- la construcción de un nuevo paddock con estándares internacionales,
- áreas de hospitalidad y prensa,
- y sectores VIP con una vista panorámica de casi 360 grados del circuito.
También se proyectan mejoras en accesos, estacionamientos, tribunas, servicios sanitarios, seguridad y conectividad, con el objetivo de transformar al Gálvez en un polo de eventos deportivos y culturales de escala global.
Un diseñador de elite al frente del proyecto
El encargado del diseño del nuevo circuito es el ingeniero civil Hermann Tilke, uno de los trazadores más reconocidos de la era moderna.
Tilke fue responsable del diseño de circuitos emblemáticos como:
- Shanghai (China),
- Singapur,
- Abu Dhabi,
- Bahréin,
- y Austin (Estados Unidos).
Su participación le da al proyecto un respaldo técnico de primer nivel y alinea al autódromo porteño con los estándares más actuales del automovilismo internacional.
Impacto económico y proyección internacional
Desde el Ejecutivo porteño destacan que el regreso de la Fórmula 1 tendría un impacto económico directo e indirecto muy significativo.
Un Gran Premio suele atraer a:
- decenas de miles de turistas internacionales,
- marcas de lujo y sponsors globales,
- equipos técnicos y prensa especializada,
lo que se traduce en hoteles completos, restaurantes colmados y un fuerte movimiento comercial durante toda la semana de la carrera.
Con este proyecto, Buenos Aires busca reposicionarse como una capital deportiva de referencia en América Latina, recuperar un lugar histórico en el calendario de la F1 y aprovechar el impulso de una nueva generación de pilotos argentinos que vuelve a despertar la pasión del público por el automovilismo.



