La provincia de Mendoza confirmó este pasado martes 20 el primer fallecimiento por gripe A H3N2 en la Argentina. Se trata de un hombre de 74 años que se encontraba internado en el Hospital Carrillo, en el departamento de Las Heras, y que presentaba múltiples comorbilidades que agravaron de manera significativa el cuadro respiratorio.

Según informaron autoridades sanitarias provinciales, el paciente padecía enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), arritmias cardíacas y otras patologías de base, condiciones que lo ubicaban dentro del grupo de alto riesgo frente a infecciones respiratorias agudas. El deceso se produjo durante la mañana del martes, luego de varios días de evolución desfavorable.
El hombre, de nacionalidad española, había arribado a Mendoza proveniente de Europa para pasar las fiestas de fin de año junto a su familia. A las 48 horas de su llegada comenzó a presentar fiebre, malestar general y síntomas respiratorios, por lo que fue trasladado inicialmente al Hospital Central. Ante el rápido deterioro de su estado de salud, el 17 de diciembre fue derivado al Hospital Carrillo, donde ingresó a la Unidad de Terapia Intensiva.
La directora del establecimiento, Beatriz Montenegro, confirmó que los estudios virológicos detectaron infección por gripe A H3N2 y remarcó que las enfermedades preexistentes fueron determinantes en la gravedad del cuadro. “Sabíamos que se trataba de un paciente de alto riesgo. Sus condiciones previas aumentaban significativamente la probabilidad de complicaciones severas”, señaló.
A pesar de que tanto el paciente como su esposa contaban con el esquema de vacunación antigripal completo, la enfermedad evolucionó hacia una neumonía grave, con fiebre persistente, dificultad respiratoria y dolores corporales intensos. Pese a la atención médica especializada y a las medidas de soporte implementadas, el cuadro no pudo ser revertido.
Protocolos activados y control de contactos
Desde el Ministerio de Salud de Mendoza indicaron que, desde el momento de su internación, el hombre permaneció bajo aislamiento estricto y se activaron todos los protocolos sanitarios correspondientes. Además, se realizó un seguimiento epidemiológico de los contactos estrechos, tanto de las personas que viajaron con él como de los familiares que lo hospedaron durante su estadía en la provincia.
Las autoridades sanitarias remarcaron que, hasta el momento, no se detectaron nuevos casos vinculados directamente con este episodio, aunque se reforzó la vigilancia epidemiológica ante la circulación del virus.
Una variante de alta transmisibilidad
La gripe A H3N2, especialmente el subclado K, es una variante del virus influenza que actualmente predomina en el hemisferio norte. Se caracteriza por su elevada capacidad de transmisión y por generar cuadros más severos en adultos mayores, personas con enfermedades crónicas y pacientes inmunocomprometidos.
Especialistas explicaron que, si bien la vacuna antigripal reduce significativamente el riesgo de formas graves y de mortalidad, no impide por completo el contagio, sobre todo en personas con múltiples factores de riesgo. Por ese motivo, insisten en la importancia de la detección temprana y la consulta médica inmediata ante la aparición de síntomas.
Situación epidemiológica en el país
De acuerdo con el último Boletín Epidemiológico Nacional, en la Argentina se confirmaron hasta el momento 28 casos de influenza A H3N2 distribuidos en 14 provincias, entre ellas Buenos Aires, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Mendoza y Tierra del Fuego.
La mayoría de los contagios se registró en personas mayores de 60 años y en menores de 10, y casi la mitad de los pacientes requirió internación debido a complicaciones respiratorias. El informe oficial advierte además que solo el 21% de los casos confirmados contaba con vacunación previa, un dato que refuerza la necesidad de fortalecer las campañas de inmunización.
Desde el Ministerio de Salud de la Nación reiteraron el llamado a completar los esquemas de vacunación antigripal, especialmente en los grupos de riesgo, y a mantener medidas de prevención como el lavado frecuente de manos, la ventilación de ambientes y el uso de barbijo en personas con síntomas respiratorios.



