El Gobierno de Entre Ríos presentó una denuncia penal e inició una investigación administrativa interna tras el hallazgo de dispositivos ocultos de grabación de audio y video en distintas dependencias oficiales, entre ellas la oficina del gobernador y la Secretaría General de la Gobernación.

El descubrimiento se produjo este miércoles y generó una fuerte preocupación en el Ejecutivo provincial, que calificó el hecho como de “extrema gravedad”. Según se informó oficialmente, los aparatos habrían estado destinados a registrar conversaciones y movimientos dentro de áreas sensibles del gobierno.
Ante esta situación, se dispuso de inmediato una denuncia penal para que la Justicia determine quiénes colocaron los dispositivos, desde cuándo estaban instalados, a quién respondían y qué uso se hizo de la información obtenida.
En paralelo, se abrió una investigación administrativa interna con el objetivo de establecer responsabilidades y posibles complicidades dentro de la estructura del Estado.
Desde el Gobierno provincial se difundió un comunicado en el que se advirtió que este tipo de prácticas forman parte de “mecanismos ilegales que durante muchos años fueron naturalizados” en Entre Ríos.
“Durante décadas se toleraron prácticas oscuras de control y espionaje. Ese tiempo se terminó”, señalaron desde el Ejecutivo, y remarcaron que la actual gestión decidió “terminar con las mafias, con los sótanos del poder y con los mecanismos ilegales que operaban en las sombras”.

El comunicado también remarcó que no habrá encubrimientos ni relativizaciones: “No vamos a mirar para otro lado. No vamos a encubrir. No vamos a relativizar. Vamos a investigar hasta el fondo”.
En ese sentido, se insistió en que la prioridad será esclarecer quiénes colocaron los dispositivos, cuál era su finalidad y qué destino tuvo el material registrado.
Finalmente, desde el Gobierno subrayaron que la provincia atraviesa “un proceso de saneamiento profundo” luego de más de 20 años de prácticas mafiosas enquistadas en el Estado, y advirtieron que ese camino “no se va a detener”.




