El precio del oro alcanzó este miércoles un nuevo récord histórico al superar los 5.300 dólares por onza, impulsado por el debilitamiento del dólar estadounidense, las crecientes dudas sobre la independencia de la Reserva Federal (Fed) y un escenario internacional marcado por tensiones geopolíticas y amenazas comerciales.

A las 09:40 GMT, el oro al contado subía un 1,7%, ubicándose en 5.275,68 dólares la onza, luego de haber tocado un máximo intradiario de 5.311,31 dólares, el nivel más alto jamás registrado. En paralelo, los futuros del oro en Estados Unidos para entrega en febrero avanzaban un 3,7%, hasta los 5.271,7 dólares, tras una suba superior al 3% registrada en la jornada previa.
Un activo refugio en tiempos de incertidumbre
Analistas coinciden en que la suba del metal precioso responde a un cambio profundo en la percepción de los mercados. “El oro está subiendo no solo por la ansiedad del mercado, sino porque la confianza en el orden monetario y fiscal global está migrando hacia una postura mucho más cautelosa”, explicó Linh Tran, analista senior de XS.com.
El movimiento alcista se da en un contexto de debilidad sostenida del dólar, que se mantiene cerca de mínimos de cuatro años. Un índice que mide la fortaleza del billete verde frente a una canasta de monedas cayó a su nivel más bajo desde 2022, aumentando el atractivo del oro para inversores internacionales.
Trump, la Fed y el impacto en los mercados
El retroceso del dólar se profundizó luego de que el presidente Donald Trump relativizara la caída de la moneda y reiterara amenazas arancelarias contra varios países europeos, en el marco de un conflicto diplomático vinculado a Groenlandia. Estas tensiones, sumadas al elevado nivel de deuda pública estadounidense, llevaron a muchos inversores a reducir su exposición a activos denominados en dólares.
A esto se suman las expectativas en torno a la Reserva Federal. Trump adelantó que pronto anunciará a su candidato para reemplazar a Jerome Powell como presidente del organismo y anticipó que las tasas de interés bajarán una vez que el nuevo titular asuma el cargo. En este contexto, la Fed tenía previsto anunciar este miércoles su decisión de política monetaria, con consenso del mercado en que mantendría las tasas sin cambios.
“Cualquiera de los candidatos que se mencionan parece menos dispuesto que Powell a resistir las presiones de Trump, y eso juega claramente a favor del oro”, señaló Nitesh Shah, estratega de materias primas de WisdomTree.
Oro, tasas bajas y desdolarización
El oro, que no genera intereses, suele beneficiarse en escenarios de tasas de interés bajas o estables. Especialistas destacan que el metal se consolidó como un activo clave de diversificación, especialmente en un proceso de desdolarización progresiva de los bancos centrales y como refugio frente a conflictos geopolíticos.
En lo que va de enero, el oro acumula una suba del 22,82%, luego de haber cerrado 2025 en 4.319,37 dólares. En términos interanuales, la revalorización ronda el 85%, impulsada por las guerras comerciales, la inestabilidad política y los riesgos financieros globales.
Suben también otros metales preciosos
El rally no se limitó al oro. La plata al contado avanzaba un 2,05%, hasta los 114,37 dólares la onza, tras haber marcado el lunes un récord histórico de 117,69 dólares, con una suba acumulada del 60% en el año.
El platino sumaba un 0,1%, a 2.644,35 dólares, luego de tocar un pico de 2.918,80 dólares, mientras que el paladio avanzaba un 0,1%, a 1.935,57 dólares.
Tether y el impacto del rally del oro
La suba del metal también tuvo impacto en el mundo cripto. Tether, emisora de una de las principales stablecoins, acumuló 143 toneladas de oro, cuyo valor actual se estima en 24.000 millones de dólares, según cálculos del Financial Times. De este modo, se posiciona como el mayor poseedor privado de oro, a la par de bancos centrales de países como Corea del Sur, Hungría y Grecia.
Mercados financieros, a la espera de la Fed

En los mercados bursátiles, la jornada mostró señales mixtas. En Europa, las acciones operaban mayormente a la baja: el DAX alemán cedía un 0,2%, el CAC 40 de París retrocedía un 1,1%, y el FTSE 100 británico perdía un 0,2%.
En Estados Unidos, los futuros del S&P 500 subían un 0,3%, mientras que los del Dow Jones se mantenían casi sin cambios.
En Asia, el panorama fue más positivo. El Kospi de Corea del Sur alcanzó un récord, impulsado por las acciones tecnológicas, con SK Hynix subiendo un 5,1%. El índice ganó un 1,7%.
El Nikkei 225 de Tokio cerró prácticamente estable, apoyado por un avance del 3,7% de SoftBank, tras versiones sobre nuevas inversiones en OpenAI.
El Hang Seng de Hong Kong subió un 2,6%, Shanghái avanzó un 0,3%, Taiwán ganó un 1,5% e India sumó un 0,3%.
En la rueda previa, el S&P 500 marcó un nuevo máximo histórico al cerrar en 6.978,60, mientras que el Nasdaq avanzó un 0,9% y el Dow Jones retrocedió un 0,8%.



