La esperada sucursal del Banco de la Nación Argentina en la ciudad de Santa Elena, anunciada años atrás como una obra clave para fortalecer el acceso a servicios financieros en la región, nunca llegó a ser inaugurada. Lejos de eso, en las últimas semanas se confirmó que el edificio fue desmantelado, lo que generó sorpresa, malestar y fuertes cuestionamientos en la comunidad local.

El proyecto había despertado grandes expectativas entre vecinos, comerciantes y productores, que veían en la llegada del Banco Nación una herramienta fundamental para impulsar la actividad económica, facilitar trámites bancarios y evitar traslados a otras localidades. Sin embargo, la obra quedó inconclusa y jamás comenzó a prestar servicios.
Con el paso del tiempo, el inmueble permaneció cerrado y sin funcionamiento, hasta que recientemente se constató el retiro de equipamiento, mobiliario e instalaciones internas, dejando en evidencia que la sucursal no formará parte, al menos por ahora, de la red operativa del banco.
Desde distintos sectores se reclama una explicación oficial sobre los motivos que llevaron al abandono definitivo del proyecto, así como también precisiones sobre el destino de la inversión realizada y la posibilidad de retomar, en el futuro, una iniciativa similar. La situación reavivó el debate sobre la falta de políticas sostenidas para garantizar la presencia de entidades bancarias en ciudades del interior, donde el acceso a servicios financieros sigue siendo limitado.

Mientras tanto, Santa Elena continúa sin sucursal del Banco Nación, y la obra que alguna vez simbolizó progreso y desarrollo quedó reducida a una estructura vacía, convertida en un nuevo ejemplo de promesas incumplidas.



